Los demócratas inician juicio a Trump y al Partido Republicano por amenazar a los votantes pertenecientes a minorías

Reportaje01 de noviembre de 2016

El Partido Demócrata entabló un juicio en cuatro estados muy disputados, Ohio, Arizona, Nevada y Pensilvania, al alegar que la campaña de Donald Trump y el Partido Republicano “están haciendo un complot para amenazar, intimidar y de este modo impedir que voten los votantes provenientes de las minorías de barrios urbanos”. Las demandas invocan la Ley del Derecho al voto y la Ley de los derechos civiles de 1871 (conocida como la Ley del Ku Klux Klan). En la demanda, el Partido Demócrata de Ohio asegura: “Trump ha buscado promover el objetivo de su campaña de ‘supresión del votante’, al rogar de manera abierta a sus simpatizantes de EE.UU. que cometan actos de intimidación ilegal”. Los juicios también nombran al asesor de Trump, Roger Stone, y su comité de acción política, Stop the Steal (Paren el Robo). En reiteradas ocasiones, Trump les pidió a sus simpatizantes que controlen las casillas de votación el día de las elecciones. Además, el lunes la Asociación Nacional para el Progreso de la Gente de Color (NAACP) de Carolina del Norte inició un juicio federal para buscar una orden inmediata que impida que los consejos electorales de los estados y varios condados cancelen ilegalmente el registro de miles de votantes. La NAACP afirma que hay un esfuerzo coordinado destinado a suprimir el voto de los votantes afroestadounidenses en dicho estado. Para saber más de este tema, hablamos con Carol Anderson. Anderson es profesora de estudios Afroestadounidenes en la Universidad Emory y autora del nuevo libro “White Rage: The Unspoken Truth of Our Racial Divide”(Rabia blanca: la verdad que no se ha dicho de nuestra división racial).

Transcripción
Esta transcripción es un borrador que puede estar sujeto a cambios.

AMY GOODMAN: El Partido Demócrata ha presentado demandas judiciales en cuatro de los llamados estados decisivos —Ohio, Arizona, Nevada y Pensilvania— alegando que la campaña de Donald Trump y el Partido Republicano “conspira para amenazar, intimidar, y por lo tanto, evitar que los votantes de sectores urbanos marginados puedan votar”. Las demandas invocan la Ley del Derecho al voto y la Ley de los derechos civiles de 1871 (conocida como la Ley del Ku Klux Klan). En su presentación judicial, el Partido Demócrata de Ohio escribió: “Trump ha buscado promover su objetivo de 'supresión de votantes', usando la gran amplificación que tiene su voz en todo el país para pedir abiertamente a sus simpatizantes que cometan actos de intimidación ilegal”. Las acciones judiciales también alcanzan al asesor de Trump, Roger Stone, y su comité de acción política, Stop the Steal (Paren el Robo). En reiteradas ocasiones, Trump ha instado a sus seguidores a ir a vigilar las casillas de votación el día de las elecciones.

DONALD TRUMP: Tienen que ir. Tienen que ir. Y lleven a sus amigos y a toda la gente que conozcan a vigilar las casillas de votación, porque me han llegado demasiadas historias sobre lo que pasa en Pensilvania, en ciertas áreas. He oído muchas cosas malas. Y no podemos perder las elecciones por lo que ustedes ya saben. Entonces, vayan a votar, y después, vayan a vigilar la zona, porque suceden muchas cosas malas. Y no quisiéramos perder por ese motivo. No queremos perder, pero sobre todo, no queremos perder por algo así. Así que vayan y vigilen, presten mucha atención.

AMY GOODMAN: Además, el lunes la Asociación Nacional para el Progreso de la Gente de Color (NAACP) de Carolina del Norte presentó una demanda federal solicitando una orden judicial urgente para impedir que las juntas electorales del estado y de varias delegaciones municipales anulen ilegalmente el empadronamiento de miles de votantes. La NAACP dice que se está persiguiendo a los votantes afroestadounidenses como parte de un esfuerzo organizado para suprimir el voto negro en Carolina del Norte. Mientras tanto, en el estado de Utah, un destacado nacionalista blanco está patrocinando llamadas telefónicas automáticas para instar a los votantes a apoyar a Trump y no a Evan McMullin, candidato de un partido no hegemónico. Según algunas encuestas, el mormón McMullin podría superar electoralmente a Trump en Utah. En los spots en su contra aparece William Johnson, líder del partido nacionalista blanco American Freedom Party.

WILLIAM JOHNSON: Me llamo William Johnson. Soy agricultor y nacionalista blanco. Hago este llamamiento en contra de Evan McMullin y en apoyo a Donald Trump. Evan McMullin es un promotor de la amnistía y la apertura de las fronteras. Evan tiene dos mamás: su madre es lesbiana y está casada con otra mujer. Para Evan eso está bien. De hecho, Evan apoya los fallos de la Corte Suprema que legalizan el matrimonio homosexual. Evan tiene más de 40 años y no está casado, ni siquiera tiene novia. Creo que Evan es un homosexual no declarado. No voten por Evan McMullin. Voten por Donald Trump.

AMY GOODMAN: Faltando solo una semana para las elecciones, conversamos sobre el tema con Carol Anderson, profesora de estudios afroestadounidenses en la Universidad de Emory. Su último libro se llama “White Rage: The Unspoken Truth of Our Racial Divide” (Rabia blanca: la verdad que no se ha dicho de nuestra división racial). Bueno, hay mucho que hablar sobre estas elecciones.

CAROL ANDERSON: Sí, lo hay.

AMY GOODMAN: …profesora Anderson, comencemos con la demanda judicial que está presentando el Partido Demócrata a nivel estatal en varios estados clave, que afirma que la organización de Trump, la campaña Trump, está violando la llamada Ley del Ku Klux Klan, ¿podrías explicarnos un poco más?

CAROL ANDERSON: Sí, en realidad es algo muy simple y terrible a la vez. Como expuse en mi libro “White Rage”, algo que ocurrió ante los avances afroestadounidenses, cuando estas comunidades lograron el acceso a sus derechos de ciudadanía, es que desde el Congreso estadounidense y desde la Casa Blanca hubo una serie de políticas que intentaron echar abajo esos logros, esos avances. Lo mismo había sucedido después de la Guerra Civil, con la Reconstrucción. Ahora, si seguimos avanzando en la historia, lo que está ocurriendo ahora es en parte una repercusión de la victoria electoral de Obama. Por eso se ha producido esta ola de leyes orientadas a la supresión de votantes. Si miramos lo que sucede en estos estados decisivos, las cosas que están haciendo son anticuadas. Son leyes que remontan a la época de Jim Crow, a la época después de la Guerra Civil, cuando la cuestión central era: “¿Cómo intimidamos a estas personas recién liberadas, que ahora puede ejercer sus derechos de ciudadanía? ¿Cómo los despojamos de esos derechos?”. Una forma fue intimidar a los votantes de manera masiva, presentándose con rifles en los locales de votación. Y en ese momento también surgieron una serie de leyes que exigían desde pruebas de alfabetización hasta cláusulas de exención e impuestos electorales; diferentes formas para promover la exclusión electoral. De ahí se logró la Ley de Derecho al Voto de 1965, y luego tuvimos el juicio del condado de Shelby contra Holder, en el que esta ley fue destrozada por la Corte Suprema. Y lo que sucede ahora es el resultado de eso.

AMY GOODMAN: Bien, volvamos a la Guerra Civil y lo que pasó después. Recién mencionabas la época de la Reconstrucción. O sea, los esclavos obtienen la libertad ¿y luego qué sucede?

CAROL ANDERSON: Lo que sucede es que no quedan en libertad. Se ven… inmediatamente son atacados con una cosa llamada los Códigos Negros. Los Códigos Negros exigían que las personas recién liberadas firmaran contratos de trabajo con los dueños de las plantaciones, con los dueños de minas y aserraderos. Si se negaban a firmar el contrato de trabajo, entonces podían ser detenidos y se podía vender su fuerza de trabajo. Se los llevaba a un salón de subastas y se vendía su fuerza de trabajo al mejor postor. Y no se les permitía dejar ese trabajo hasta saldar su multa. También establecían que ellos no podían portar armas para cazar ni elementos para pescar, por lo que ni siquiera podían generar su propio alimento. Tenían que trabajar. Y se tenían que quedar con el dueño de ese aserradero, o de esa plantación, durante un año. Si se iban buscando un salario mejor o mejores condiciones de trabajo podían ser detenidos, acusados ​​de vagancia y forzados a subastar su fuerza de trabajo.

AMY GOODMAN: ¿Y qué pasa con su derecho al voto?

CAROL ANDERSON: Votar estaba sencillamente prohibido para esta gente. No podían votar. O sea, por eso más tarde se tuvo que sancionar la 15ª enmienda, en el año 1870, que garantizaba ese derecho al voto, porque para los blancos del sur, eso de que pasaran de ser propiedad a ser ciudadanos era demasiado abominable y repulsivo. Así que su respuesta fue: “De ninguna manera”, e hicieron todo lo que pudieron para despojar a los afroestadounidenses de sus derechos ciudadanos.


Traducido por Carolina Flórez. Editado por Verónica Gélman y Democracy Now! en Español.

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