Clicky

El legendario cantautor cubano Silvio Rodríguez se presenta en el Central Park de Nueva York por primera vez después de siete años

Original en Español14 de septiembre de 2017
Escuche
Otros formatos
Escuche

Vea parte del concierto que el músico cubano Silvio Rodríguez presentó en Nueva York, en una excepcional presentación después de siete años. Frecuentemente catalogado como la “voz de la revolución cubana”, Rodríguez se presentó el 10 de septiembre en el Central Park como parte del programa de SummerStage de la fundación City Parks.

Una canción de amor esta noche

Una canción de amor esta noche
es lo que yo te quiero entregar
para que sólo tú la retoces,
para romperla luego de amar.

Una canción de amor esta noche,
inesperada para mi voz,
una canción de amor y de goce,
una canción de amor de los dos.

Una canción.

Una canción de amor no es difícil
cuando se viene de maldecir:
los dos idiomas viven felices
y hacen familia para vivir.

Una canción de amor que se mueve
fuera del odio, el miedo, el quizás;
será de amor por si tú me quieres,
será canción por si tú te vas.

Una canción.

Tu soledad me abriga la garganta (Tu mirada me espanta)

Yo he sido un hombre que ha conocido sombras. Hombre despierto al pie de sus palabras, en espera de ese algún día que viene de puntillas dentro de veinte años, que no viene, o que viene a rodarnos por entre las falanges.

Tu soledad me abriga la garganta y tu silencio me anda en los bolsillos.
Tu mirada me espanta.

Yo he sido un hombre rural y ciudadano, cenizo como los cielos de los noviembres lúgubres y claro como tu risa de voz de pájaro. Hombre de buenos encuentros y todavía mejores despedidas. Hombre de tantos episodios como caminos usa el pensamiento.

Tu soledad me abriga la garganta y tu silencio me anda en los bolsillos.
Tu mirada me espanta.

Yo he sido un hombre deshabitado, transcurrido, alma en pena de costas que muelen sus arenas cuando no quedan cuerpos que abrasar, cuando el sol ya no muerde porque sigue su fuga y su almanaque.

Tu soledad me abriga la garganta y tu silencio me anda en los bolsillos.
Tu mirada me espanta.

Yo he sido un hombre que canta su identificación para mañana, ráfagas de ciclones, polvo de sus zapatos. Yo he sido un hombre que no tiene otra cosa que decir que la más vieja búsqueda, regreso, compañía, esperanza –esperanza, señores, esperanza– ¡con lo simple que suena la esperanza!

Tu soledad me abriga la garganta y tu silencio me anda en los bolsillos.
Tu mirada me espanta.

Yo he sido un hombre desarmado por aplaudidas soledades, por años de vigilia, por caravanas de algodón, por miríadas de lunas pasajeras que vinieron, que vienen, que vendrán. Yo he sido un hombre como soy todavía, que viene desde entonces caminando hacia ti, apartando las ramas para tocarte las mejillas, para besar tus ojos inteligentes, esperando por tu profético silencio, por tu profético silencio…

Tu soledad me abriga la garganta y tu silencio me anda en los bolsillos.
Tu mirada me espanta.

Tonada del albedrío

Dijo Guevara el hermoso,
viendo al África llorar:
en el imperio mañoso
nunca se debe confiar.

Y dijo el Che legendario,
como sembrando una flor:
al buen revolucionario
sólo lo mueve el amor.

Dijo Guevara el humano
que ningún intelectual
debe ser asalariado
del pensamiento oficial.

Debe dar tristeza y frío
ser un hombre artificial,
cabeza sin albedrío,
corazón condicional.

Mínimamente soy mío,
ay, pedacito mortal.

The original content of this program is licensed under a Creative Commons Attribution-Noncommercial-No Derivative Works 3.0 United States License. Please attribute legal copies of this work to democracynow.org. Some of the work(s) that this program incorporates, however, may be separately licensed. For further information or additional permissions, contact us.

Las noticias no comerciales necesitan de su apoyo

Dependemos de las contribuciones de nuestros espectadores y oyentes para realizar nuestro trabajo.
Por favor, haga su contribución hoy.

Realice una donación
Up arrowInicio