La secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, está defendiendo la decisión de comprar dos aviones privados de lujo para ella y otros funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional. El valor de los aviones, cuyo pago se realizó con fondos públicos, es superior a 170 millones de dólares.
La adquisición por parte de la Guardia Costera de Estados Unidos de dos aviones Gulfstream G700 se produce al tiempo que el cierre del Gobierno federal entra en su vigesimoprimer día, lo que pone en riesgo la continuidad de los programas federales de asistencia nutricional, así como de otros programas públicos de los cuales dependen millones de personas de todo el país. En un comunicado, el congresista demócrata Bennie Thompson calificó la compra multimillonaria de “descaradamente inmoral” y “probablemente ilegal”.
Esto se produce al tiempo que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos ha gastado más de 70 millones de dólares extra en armas para sus agentes desde que Trump regresó a la presidencia del país, lo que representa un incremento del gasto del 700%. Esto incluye la compra de explosivos, armas químicas y ojivas de misiles guiados, al tiempo que se intensifican las redadas migratorias y los actos de represión contra los manifestantes en diferentes partes del país.






