En Israel, miles de manifestantes bloquearon carreteras y quemaron neumáticos en distintas zonas del país, incluida una importante autopista en Tel Aviv, para exigir la liberación de los rehenes que continúan retenidos en Gaza y el cese de la ofensiva israelí en el enclave sitiado. Las protestas fueron lideradas por las familias de los rehenes y formaron parte de una jornada nacional de movilizaciones denominada “Día de Interrupción”.
Mientras tanto, el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel mantuvo un duro enfrentamiento con los ministros ultraderechistas Bezalel Smotrich e Itamar Ben-Gvir respecto a la operación israelí en la ciudad de Gaza. Según se informa, durante la confrontación Smotrich dijo: “A quien no evacúe, [que se quede] sin agua y electricidad; puede morir de hambre o rendirse”.