Rusia lanzó en la madrugada de este jueves un ataque con misiles y drones contra la ciudad de Kiev, donde mató al menos a 15 personas, incluidos cuatro menores. Este fue el ataque más mortífero contra la capital ucraniana en semanas. Drones rusos también atacaron la infraestructura energética de Ucrania en varias regiones del país, dejando a más de 100.000 hogares ucranianos sin electricidad. Esto se produce al tiempo que drones ucranianos también han estado atacando refinerías de petróleo rusas, lo que ha disparado los precios del petróleo y causado una escasez de combustible en Rusia.
Mientras tanto, Ucrania ha reconocido que las fuerzas armadas rusas han tomado el control de dos localidades de la región oriental de Dnipró por primera vez en tres años y medio de guerra. Un funcionario ucraniano le dijo a la cadena de noticias BBC que esta es la primera vez que Rusia lleva a cabo una ataque de tal magnitud en dicha región. Esto se produjo al tiempo que el presidente Trump ha estado tratando de negociar un acuerdo de alto el fuego entre Rusia y Ucrania. El miércoles, el Gobierno ruso dijo que no aceptará el despliegue de soldados de la OTAN en Ucrania como parte de ningún acuerdo de alto el fuego.