
Un nuevo informe de la organización Human Rights Watch analiza la situación de los mercenarios colombianos entrenados en bases militares de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) que están siendo acusados de cometer crímenes de guerra en Sudán. La investigación describe cómo, desde el año 2024, la empresa de seguridad Global Security Services Group, con sede en Abu Dabi, ha contratado a cientos de contratistas militares privados colombianos, quienes luego fueron enviados en Sudán para combatir junto al grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR). Según la evidencia hallada por Human Rights Watch, estos contratistas militares privados estuvieron en El Fasher en octubre de 2025, cuando las FAR se apoderaron de esta ciudad clave, donde perpetraron masacres y violencia sexual a gran escala. El informe aporta nueva evidencia sobre el involucramiento de los Emiratos Árabes Unidos en la guerra en Sudán, algo que su Gobierno ha negado repetidamente.
“El claro apoyo de los EAU a las FAR son parte de un patrón más amplio de intervención por parte de los EAU en conflictos de países vecinos durante más de una década […] con el fin de proyectar su influencia política y económica en el extranjero”, plantea la investigadora de Human Rights Watch Joey Shea. “Los Emiratos Árabes Unidos todavía no han sido responsabilizados de ninguna manera ni han sido denunciados por sus actos en la comunidad internacional. Y en el contexto de Sudán, nos seguimos apoyando en declaraciones ambiguas y blandas que mencionan a los 'actores externos' que impulsan la guerra en lugar de nombrar y señalar directamente a los Emiratos Árabes Unidos”.
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