En Estados Unidos, la Junta de Gobernadores de Florida, bajo control del Partido Republicano, ha aprobado por unanimidad una medida que prohíbe la inscripción de estudiantes indocumentados en universidades públicas del estado. Según la Asociación de Educación de Florida, alrededor de 8.000 estudiantes indocumentados se gradúan anualmente de las escuelas secundarias del estado y más de 50.000 se matriculan en universidades estatales. Florida ya había revocado previamente el precio preferencial en la matrícula para los estudiantes indocumentados.
En un comunicado, Robert Cassanello, presidente del sindicato de profesores universitarios United Faculty of Florida, dijo al respecto: “En lugar de aumentar la capacidad de nuestro sistema universitario para educar a los futuros trabajadores y líderes de Florida, esta norma lo que hace es obstaculizar el crecimiento y cerrar puertas que han ayudado a nuestras comunidades”.







