Noruega frena la venta de armas para la guerra en Yemen por la crisis humanitaria mientras EE.UU. y Reino Unido continúan el aprovisionamiento

Reportaje04 de enero de 2018

El miércoles el Ministro de Relaciones Exteriores de Noruega dijo que su país interrumpirá el aprovisionamiento de armas y municiones a Emiratos Árabes Unidos por la “gran preocupación” ante la crisis humanitaria en Yemen. Los Emiratos Árabes Unidos participan en la coalición liderada por los sauditas que desde hace casi tres años realiza ataques aéreos en Yemen. Mientras tanto, EE.UU. y Reino Unido continúan vendiendo armas a los sauditas por miles de millones de dólares. EE.UU. además proporciona apoyo militar logístico a Arabia Saudita. Los ataques aéreos sauditas en Yemen han dejado un saldo de más de diez mil civiles muertos y más de tres millones de personas desplazadas. En este momento más del ochenta por ciento de los yemeníes no tiene alimentos, combustible, agua, ni acceso a una atención médica.

Para saber más de este tema, puede ver la entrevista que le hicimos a la periodista Iona Craig. Craig trabajó en Saná desde el año 2010 hasta el año 2015 como corresponsal en Yemen del periódico The Times of London y recibió el premio Orwell 2016 por su cobertura periodista sobre Yemen.

Transcripción
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AMY GOODMAN: Esto es Democracy Now! Somos Amy Goodman y Nermeen Shaikh.

NERMEEN SHAIKH: Pasamos ahora a Yemen. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Noruega anunció el miércoles que su país dejará de suministrar armas y municiones a Emiratos Árabes Unidos (EAU), debido a la “gran preocupación” que genera la crisis humanitaria en Yemen. EAU es parte de la coalición liderada por Arabia Saudí que durante los últimos tres años viene realizando ataques aéreos contra Yemen. En 2016, Noruega vendió a EAU armas por un valor de casi 10 millones de dólares. Mientras tanto, Estados Unidos y Gran Bretaña continúan abasteciendo a Arabia Saudí de armamento valuado en miles de millones de dólares. EE.UU. también proporciona a Arabia Saudí apoyo militar logístico. Más de 10.000 civiles han muerto y hay más de 3 millones de personas desplazadas a causa de los ataques aéreos saudíes sobre Yemen, el país más pobre del mundo árabe.

AMY GOODMAN: En diciembre, la organización Médicos Sin Fronteras dijo que se sospecha que puede haber un brote de difteria en el país, que sería el primero desde 1982, por el que, desde agosto, ya se han registrado 28 muertes. Por su parte, el Comité Internacional de la Cruz Roja ha indicado que el número de casos sospechosos de cólera en Yemen ha llegado a un millón, lo que de confirmarse significaría la peor epidemia conocida de esta enfermedad. Y la Organización de las Naciones Unidas está advirtiendo que más de 8 millones de personas están a un paso de la hambruna. Más del 80% de la población yemení carece de alimentos, combustible, agua y acceso a la atención médica. Bueno, recientemente Nermeen Shaikh y yo entrevistamos a la periodista Iona Craig, que estuvo trabajando en Saná, Yemen, entre 2010 y 2015 como corresponsal del periódico The Times de Londres. Craig recibió el Premio Orwell 2016 por su trabajo periodístico sobre Yemen. La primera pregunta que le hicimos fue qué cree que el mundo necesita saber sobre la crisis en Yemen.

IONA CRAIG: Creo que se debería saber cuánto ha hecho el accionar humano para provocar esta crisis humanitaria; las políticas de la coalición saudí no sólo mantienen un bloqueo sobre el país y restringen sus importaciones de alimentos —y Yemen importaba el 90% de su comida en tiempos de paz— sino que también están llevando a cabo una campaña de bombardeos que, como mencioné en un informe publicado en The Guardian, se ha usado para atacar sistemáticamente las posibilidades del pueblo yemení de cultivar sus propios alimentos o proveerse de alimentos por sí mismo. O sea, hay una pauta clara en la estrategia de bombardeo: atacar las tierras de cultivo, las áreas donde los agricultores están tratando de cultivar alimentos, así como a los pescadores, ya que la gente se ha vuelto cada vez más dependiente del abastecimiento de pescado para poder alimentarse. Y bueno, en mi investigación hablé con pescadores de la costa del Mar Rojo en Hudaydah, con el jefe del sindicato de pescadores y con agricultores. También hay investigaciones académicas que analizan los datos los ataques aéreos desde 2015 y encuentran un patrón que indica que la coalición liderada por Arabia Saudí estaría dirigiendo sus ataques a quienes proveen de alimentos a Yemen, sus agricultores y pescadores, para impedir que el país pueda autoabastecerse. A lo que se suma el bloqueo sobre el país. Así que, en gran medida, esto es lo que ha provocado la crisis humanitaria que estamos viendo ahora, con más de 8 millones de personas pasando hambre, cientos de miles de niños muriendo de hambre. Y por cierto, este accionar de la coalición saudí es respaldado por los países de Occidente, incluyendo a Estados Unidos. Así que, bueno, son cómplices de lo que está ocurriendo. La inanición masiva está afectando a 27 millones de personas.

NERMEEN SHAIKH: Bueno, escuchemos en primera persona el relato de una mujer joven que vive en Saná, la capital de Yemen. La joven de 26 años usa el seudónimo “Salma” para proteger su identidad, por temor a su seguridad. La semana pasada fue entrevistada por el programa radial The World, de Public Radio International.

SALMA: Nos estamos quedando dentro de nuestras casas, porque no sabemos cuándo puede caer un bombardeo aéreo, o bueno, un ataque de grupos hutíes. Es más seguro para nosotras y nuestra familia que nos quedemos cerca de la casa. Desde 2011 vivimos este tipo de experiencias tan feas, de estar encerradas en nuestras casas por días y días. Pero esta vez es diferente. Ahora es como que la mayoría de la gente está como… triste. Realmente tristes. Yo también lo estoy. He tenido… Desde que era estudiante, he estado en desacuerdo con el antiguo régimen en cuanto a, bueno, los problemas en la educación y otras cosas. Pero cuando mataron a Ali Saleh, lloré. La verdad es que la mayoría de la gente lloró, hombres y mujeres. Sentían que, bueno, que este hombre ha sido nuestro líder por casi… por más de 35 años. Tengo 26 años. Cuando nací y él todavía es… o sea, ya era presidente, cuando termine la escuela seguía siendo presidente. Siempre lo tuvimos ahí, para mi generación es nuestro padre. Y ahora, lo que veo es que, no se, es algo que me duele mucho, realmente veo que la gente como que ha perdido la esperanza. La muerte de Ali Abdullah Saleh nos quiebra a todas las personas del país, porque nos hace sentir que quedamos desprotegidos.

NERMEEN SHAIKH: Escuchábamos a una joven de 26 años, que se presenta con el nombre de “Salma”, desde la capital de Yemen, Saná, hablando acerca del ex presidente yemení Ali Abdullah Saleh. Iona, ¿qué nos podrías decir acerca de sus palabras, en particular, lo que dijo sobre la muerte de Saleh, que “nos quiebra a todas las personas del país, porque nos hace sentir que quedamos desprotegidos”?

IONA CRAIG: Creo la muerte de Ali Abdullah Saleh fue un fuerte impacto para toda la gente de Yemen, incluso para quienes lo odiaban. No solo por el hecho de que hubiera muerto, sino por la forma en que murió. No estoy segura de que esa sea una mirada compartida por todos. Hay gente, especialmente en el sur de Yemen, que estaba muy contenta de ver a Ali Abdullah Saleh partir. Pero creo que ahora todos… hay una gran incertidumbre en cuanto a lo que sucederá a partir de ahora. La pregunta que se hace la gente es: ¿Qué pasará ahora que Ali Abdullah Saleh está muerto? Su partido político parece derrumbarse, al igual que quienes aún eran leales a él. Y creo que en los últimos 10 días, particularmente en Saná, la gente ha estado realmente asustada. Las comunicación se han vuelto muy difícil. Después de la muerte de Saleh, los hutíes buscaron extender su control en Internet. No es posible acceder a las redes sociales —Twitter, Facebook, WhatsApp—sin una red privada virtual. Así se ha silenciado la posibilidad de la gente de comunicarse con el mundo exterior. Incluso cuando se logra, cuando podemos llegar a comunicarnos con la gente que está allí, están muy asustados y no quieren hablar de política. No quieren contar lo que está pasando, porque temen que haya represalias y que los hutíes ataquen a cualquiera que aún muestre lealtad a Ali Abdullah Saleh. También se está hablando de que han habido detenciones en Saná en los últimos 10 días, desde la muerte de Saleh, pero no está claro cuántas personas desaparecidas hay realmente en las cárceles de Saná y cuán fuerte es la represión, porque está siendo tan difícil obtener información desde Saná debido a las restricciones impuestas por los hutíes en los últimos 10 días al acceso a internet. Así que, sí, la gente está increíblemente asustada, y bueno, realmente conteniendo la respiración en espera de lo que pueda suceder en Yemen tras la muerte de Saleh.

NERMEEN SHAIKH: Iona, con respecto a los hutíes, El gobierno de Trump está dicieno que que tienen pruebas de que Irán está armando a estos grupos rebeldes hutíes, ¿qué nos puedes decir al respecto? ¿Cuáles son las implicaciones de eso? ¿Y por qué el gobierno de Trump sale ahora con esta declaración?

IONA CRAIG: Sí, creo que lo más importante es el porqué está ocurriendo. ¿Por qué la Casa Blanca va a mostrar esa evidencia? ¿Por qué no la presentan Arabia Saudita o el gobierno yemení? Y creo que lo preocupante es la respuesta a esta pregunta. ¿Esto va a ser … esa retórica y este relato de los hechos, serán usadas como una especie de pretexto para una mayor participación de Estados Unidos en la guerra contra Yemen, apoyando operaciones terrestres de la coalición liderada por Arabia Saudí? A partir de la muerte de Saleh se han registrado movimientos en la costa del Mar Rojo cerca de la ciudad de Hudaydah. Hace más de un año se viene hablando de una gran operación contra el puerto de Hudaydah, pero los gobiernos anteriores de Estados Unidos habían aconsejado a la coalición liderada por Arabia Saudí no realizar semejante ataque. Entonces, la preocupación es que esa retórica de la Casa Blanca sea usada como una forma de allanar el camino para apoyar a la coalición en alguna próxima ofensiva terrestre y para aumentar la participación de Estados Unidos en la guerra contra Yemen. Y por supuesto, esto podría conllevar después una intensificación del conflicto, porque es muy posible que, de ser ese el escenario, Irán decidiera tomar represalias. Quizás no tomen represalias en Yemen, pero podrían hacerlo en Siria o Irán. Y eso, por cierto, muestra la perspectiva de una guerra de poder entre Estados Unidos e Irán. Entonces, es realmente peligroso. Y creo que especialmente en este momento es también… bueno, es peligroso para Yemen, dado que los organismos de cooperación vienen advirtiendo ya hace mucho tiempo sobre los peligros de una agresión militar contra Hudaydah, porque en gran medida dependen de ese puerto para poder hacer llegar asistencia a la población yemení. Pero las consecuencias de esto podrían llegar mucho más allá de las fronteras de Yemen y, bueno, del resto de la región, si a partir de ahora se sigue usando este discurso para habilitar una mayor participación de EE.UU. en las acciones contra los hutíes en Yemen, a quienes, desde luego, Arabia Saudí considera representantes de Irán. Ciertamente, parece que los hutíes han aumentado su capacidad armada. Antes de la guerra, el arsenal yemení no contaba con misiles balísticos que pudieran llegar hasta Riyadh. Todo indica que han recibido entrenamiento y tal vez también han ingresado partes de armamentos, por mar o contrabandeadas por tierra a Yemen que les permiten modificar los misiles balísticos que tenían, para poder dispararlos hasta Riyadh. Y ellos afirman, los hutíes, que también pueden dispararlos hacia Emiratos Árabes Unidos.

AMY GOODMAN: Iona Craig…

IONA CRAIG: Bueno sí, es un tipo de discurso que realmente apunta hacia una intensificación del conflicto, lo que sería increíblemente peligroso para la región en su conjunto.

AMY GOODMAN: Nos quedan sólo 30 segundos. Jared Kushner recientemente se volvió a reunir con su querido amigo de Arabia Saudí, Mohammad bin Salman. El principe heredero de Arabia Saudí, a quien Thomas Friedman aclamó como un visionario. ¿Cuál es su papel en este conflicto y que crees que EE.UU. debería estar haciendo al respecto?

IONA CRAIG: Creo que el problema ahora es que Estados Unidos se está acercando más a Arabia Saudita y esta muy del lado de la coalición saudí, a la vez que ha aumentado su hostilidad hacia Irán; esto significa que lograr algún tipo de diálogo sobre la guerra en Yemen, para poner fin al conflicto, es cada vez menos probable. Y de hecho, el accionar de EE.UU. en este momento apunta hacia una especie de conflicto sin fin. Tratar de poner fin a este conflicto es de por sí difícil, y EE.UU. está haciendo que sea realmente más difícil, al mantener esta relación tan estrecha que mantiene con Arabia Saudita, y a la vez sostener un discurso mucho más agresivo hacia Irán. Eso tiene consecuencias directas sobre la población civil que ahora mismo, literalmente, está muriendo de hambre en Yemen. Las actuales políticas y acciones de Estados Unidos están empeorando las cosas para el pueblo yemení en el territorio y seguirán empeorando si no se logra arribar a alguna discusión política o a un alto el fuego que al menos detenga de alguna manera las hostilidades. Entonces, bueno, EE.UU. realmente está empeorando la situación en Yemen en lugar de mejorarla.

AMY GOODMAN: ¿Y cuál es el impacto del cólera? ¿Cuánta gente tiene cólera en Yemen? ¿Y cómo se ve afectada esta epidemia por el bombardeo saudí respaldado por EE.UU.?

IONA CRAIG: Bueno, en cuanto al cólera, de hecho las estadísticas estaban mejorando, aunque se prevé que puede haber un millón de casos para el final del año, y hasta el momento ya hay más de 2.000 personas que han muerto a causa de la enfermedad. El bombardeo sobre la infraestructura y los suministros de agua del país ha tenido un impacto… los hospitales, el bloqueo de suministros médicos, impidiendo su ingreso al país, impidiendo que el acceso a agua purificada en el país. Las agencias de cooperación han intentado llevar suministros para eso. Todo eso tiene un impacto en la capacidad de resolver la epidemia de cólera en Yemen. Pero ahora además estamos viendo el brote de otras enfermedades. Durante los últimos días, hemos escuchado que hay casos de difteria en Yemen, cosa que no había sucedido en el país en décadas. Y esto es porque actualmente menos del 50% de las instalaciones médicas del país están en funcionamiento. Y aquellas que están operando, bajo una enorme presión, no pueden obtener los suministros que necesitan. Y las agencias de cooperación no pueden ingresar la ayuda que se necesita en ese tipo de situaciones. De modo que no se trata solo del hambre, sino también de las enfermedades. Y creo que ahora el cólera no será la única enfermedad a enfrentar, mientras los hospitales y centros médicos de Yemen siguen viendo cómo lidiar con la situación en la que están debido al conflicto, porque los hospitales han sido bombardeados, muchas instalaciones médicas están fuera de servicio debido a la guerra. El sistema de salud de Yemen está colapsando y no hay forma de resolver eso si no se logra el ingreso de los elementos que traen las agencias de cooperación.

NERMEEN SHAIKH: Iona, mientras continúa esta campaña de bombardeos, ¿podrías explicarnos cuáles son los principales países —o sea, EE.UU. y el Reino Unido— que suministran armas a Arabia Saudita, y por qué no hay más presión sobre ellos, dada la situación de Yemen, para que detengan o al menos limiten la venta de armas?

IONA CRAIG: Si, bueno, obviamente, las principales ventas de armas hacia… las principales ventas de armamento a Arabia Saudí vienen de EE.UU.. Gran Bretaña y otros países europeos también están involucrados. Canadá también está involucrada. Creo que es un negocio muy lucrativo para EE.UU. y el Reino Unido. Y en el Reino Unido particularmente, no se trata solo de ventas de armas, sino que también se reciben otras inversiones de Arabia Saudita y otros países del Golfo que son parte de la coalición, lo que es especialmente importante a partir del “Brexit”, cuando el gobierno británico está mirando más allá de Europa para conseguir inversiones. Así que se trata de relaciones que principalmente tienen un interés financiero. Y que se han mantenido a pesar de la clara evidencia de violaciones al derecho internacional humanitario que he visto en el territorio de Yemen, y la evidencia recolectada por organizaciones de derechos humanos. Y no parece que vaya a detenerse pronto. Tanto en Estados Unidos como en el Reino Unido se han hecho acciones y manifestaciones pidiendo que se suspenda la venta de armas. Hubo una suspensión parcial de la venta de armas de precisión desde EE.UU. hace un año, pero ha sido levantada y ahora de nuevo se están vendiendo armas de precisión a los saudíes. No hay indicios de que estos gobiernos, ni Estados Unidos ni el Reino Unido, vayan a cambiar esa política en un futuro cercano. Pero es un aspecto donde se puede hacer incidencia y se podría usar para impulsar el diálogo sobre esta guerra. Pero no se está haciendo y realmente las consecuencias para los yemeníes son devastadoras.

AMY GOODMAN: ¿Y qué gana la familia Trump con esta relación tan estrecha con Arabia Saudí? Sin dejar de recordar la relación que tenía el gobierno de Obama y la cantidad de veces que él fue a Arabia Saudita y sus políticas al respecto. Pero claramente, bueno, el primer viaje al extranjero del presidente Trump fue a Arabia Saudita. Jared Kushner ha estado allí varias veces y es muy cercano al príncipe heredero, Mohammad bin Salman. ¿Qué ganan los Trump?

IONA CRAIG: De nuevo, esto tiene mucho que ver con… bueno, es una relación basada en el interés financiero y económico. Y lo más desalentador de todo esto es que sucede a costa de millones de yemeníes que literalmente se están muriendo de hambre. Porque los intereses de esta gente, las vidas de esta gente son consideradas de menor importancia que los intereses económicos de EE.UU. y los intereses financieros del gobierno de Trump. Así que, bueno, esto genera muchas preguntas acerca de la base moral, bueno, de las sociedades y de nuestros gobiernos, principalmente en Estados Unidos y el Reino Unido, y sobre la dirección que tome esto. Todos estamos muy conscientes de la situación humanitaria en Yemen en este momento, de las millones de personas que están pasando hambre en este momento y la cantidad de gente que puede llegar a morir de hambre, pero aún así nuestros gobiernos todavía están dispuestos a mantener relaciones muy cercanas con Arabia Saudí y lo hacen por intereses financieros, a costa de cientos de miles de vidas en Yemen.

AMY GOODMAN: Iona Craig, periodista galardonada que ha reportado desde Yemen durante años como corresponsal del periódico The Times de Londres. Esto es Democracy Now! Visiten democracynow.org para ver la Parte 1 de nuestra conversación. Después de la pausa, en la Universidad Columbia hay una, en Hunter College hay una, en la Universidad Rutgers, en la Universidad de Nueva York: todas tienen organizaciones de Estudiantes por la Justicia en Palestina en sus campus. Entonces, ¿por qué Fordham dijo que no? Quédese con nosotros.


Traducido por Pamela Subizar. Edición Verónica Gelman y Democracy Now! en Español.

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