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“Los tratan peor que animales”: continúan las manifestaciones fuera de la cárcel del ICE en Newark en apoyo a la huelga de hambre de los inmigrantes detenidos y en demanda de su liberación

Original en Español27 de mayo de 2026
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Alrededor de 300 inmigrantes detenidos en la cárcel Delaney Hall del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Newark, Nueva Jersey, se encuentran en huelga de hambre y de trabajo desde el viernes 22 de mayo para protestar por las condiciones inhumanas de reclusión y el incumplimiento del debido proceso. Delaney Hall es un centro de detención operado por la empresa privada GEO Group. Activistas por los derechos migratorios vienen realizando manifestaciones de solidaridad afuera de Delaney Hall desde el inicio de la huelga de hambre, en apoyo a las demandas de libertad de los detenidos. Allí, se han registrado enfrentamientos entre manifestantes y agentes del ICE y tres personas han sido arrestadas. Las tensiones aumentaron el domingo, cuando el ICE decidió trasladar a uno de los organizadores de la huelga de hambre, Martín Soto, y manifestantes que se encontraban fuera de la cárcel bloquearon la camioneta en la que lo llevaban. Agentes del ICE enmascarados reaccionaron disparando gases lacrimógenos y empujando a la gente al suelo. Finalmente, Soto fue trasladado a otra cárcel del ICE en Elizabeth, Nueva Jersey, y está imputado penalmente por, presuntamente, agredir a un oficial del ICE.

Hablamos con dos personas que organizaron las manifestaciones frente a la cárcel Delaney Hall: Gabriela Soto, la esposa de Martín Soto, y Li Adorno, activista del Movimiento Cosecha.

Gabriela Soto dice que lanzó la movilización afuera de la cárcel en conjunto con la huelga de los detenidos para que los medios pudieran ver cómo el ICE está “destruyendo y separando a las familias”. Además, cuenta que el sábado se le impidió ver a su esposo durante las horas de visita y un guardia le preguntó por qué estaba “difundiendo mentiras” y hablando con la prensa. “Me dijo: '¿Por qué le dices a la gente que los estamos alimentando con gusanos? ¿Por qué le dices a la gente que no les damos atención médica? Y yo le dije: ’Porque es la verdad'”.

Transcripción
Esta transcripción es un borrador que puede estar sujeto a cambios.

AMY GOODMAN: Esto es Democracy Now!, democracynow.org, Soy Amy Goodman, con Juan González.

Pasamos ahora a Nueva Jersey, donde se estima que 300 inmigrantes detenidos en Delaney Hall, una cárcel privada del ICE en Newark, han estado en huelga de hambre y huelga laboral desde el viernes, para protestar contra las condiciones inhumanas, las violaciones del debido proceso y exigir su liberación inmediata. Delaney Hall es operado por la compañía privada de prisiones GEO Group.

Las tensiones aumentaron el domingo cuando el ICE retiró de la cárcel a un participante de la huelga de hambre, Martin Soto, lo que provocó que los manifestantes fuera de las instalaciones bloquearan la camioneta que lo transportaba. Agentes del ICE enmascarados respondieron disparando gases lacrimógenos y empujando a la gente al suelo. Soto finalmente fue trasladado a una cárcel del ICE en Elizabeth, Nueva Jersey. El congresista demócrata de Nueva Jersey Rob Menéndez compartió el lunes este video en las redes sociales desde afuera de la cárcel del ICE en Elizabeth.

ROB MENÉNDEZ: Llegué al [Delaney Hall] y dije que estaba allí para realizar una visita de supervisión sin previo aviso, ya que tengo el derecho legal de hacerlo. Y me hicieron esperar dieciocho horas. El ICE me dio información engañosa varias veces, pero finalmente le dije a Gabriela, la esposa de Martín, que lo encontraría y lo vería, y eso es lo que hicimos aquí en el centro de detención de Elizabeth, adonde fue transferido.

AMY GOODMAN: El senador demócrata Andy Kim y el congresista Rob Menéndez, que recorrieron las instalaciones de Delaney Hall, describieron baños sucios, guardias abusivos y negligencia médica, y dijeron que los detenidos estaban siendo amenazados con ser deportados a países afectados por el ébola.

El lunes, la gobernadora de Nueva Jersey, la demócrata Mikie Sherrill, se unió a los legisladores federales en el Delaney Hall, pero se le negó la entrada a la cárcel.

Esta es la gobernadora Sherrill.

MIKIE SHERRILL: Seguiré trabajando para poder entrar, pero al mismo tiempo creo que esto pone realmente de manifiesto por qué el Estado se ha opuesto con tanta fuerza a Roxbury, ya que este tipo de instalaciones demuestran por qué no debemos tener centros privados de detención masiva.

AMY GOODMAN: El enfrentamiento de varios días entre los organizadores comunitarios y los agentes federales en la entrada del Delaney Hall continuó hasta el martes por la mañana.

Para hablar más del tema, nos acompañan dos invitados aquí en Nueva York. Gabriela Soto es la esposa de Martín Soto, que había estado detenido en el Delaney Hall desde febrero, pero fue transferido al Centro de Detención Elizabeth en Nueva Jersey por ser uno de los participantes en la huelga de hambre en Delaney. Gabriela está embarazada de cuatro meses. Y Li Adorno, un organizador del Movimiento Cosecha, que anteriormente estuvo indocumentado.

Bienvenidos a Democracy Now! Gabriela, siento mucho por lo que está pasando. ¿Puede comenzar explicando qué sucedió este fin de semana? ¿De qué se tratan las huelgas y cuándo se llevaron a su esposo?

GABRIELA SOTO: A mi esposo lo han detenido en febrero y él estaba recogiendo pañales para nuestro hijo. Por la manera que no sabía el inglés, lo arrestaron, se frustraron y lo arrestaron. Cuando yo me enteré de todo lo que ha pasado con los gusanos en la comida, ya era como que para mí, basta, ya no se puede seguir más. Ya en dando tiempo, mi esposo estaba enfermo, le dan comida pésima; también les dan desayuno tan temprano, a las 3:00 a.m., le dan almuerzo a las 11:00 a.m., le dan cena a las 3:00 y 4:00 p.m. Y cuando todo eso pasó, yo estaba como aguantándome. Pero ya cuando escuché que le han dado gusanos de comida o en su comida, yo empecé a querer protestar. Yo quería ser una voz para estas personas. Entonces organicé esta protesta para poder liberarlos y para que mi esposo también esté libre y para que Delaney Hall pueda cerrar.

Yo empecé esta protesta hace como una semana, tal vez. Yo quería ser la voz para estos inmigrantes porque por mi esposo yo tenía esa valentía dentro de mí para poder hablar por ellos. Mi esposo me contaba muchas veces de todas las cosas, que no tenían abogados, que no sabían qué hacer, gente deportada, gente que tienen hijos, gente que no tenía [antecedentes], nada. Y yo quería hacer lo mejor por ellos. Organicé esta protesta para que se cierre Delaney Hall y para que los liberen a todos. Eso escaló mucho cuando trataron de transportar a mi esposo. El mismo viernes, cuando empezó la protesta afuera para apoyarlos en su huelga de hambre y de labor adentro, allí es cuando lo han agarrado a mi esposo y lo sacaron a la oficina de [la administración] y le han preguntado: “Si te liberamos ahorita, ¿le dirías a tu esposa que deje esta protesta?”. La segunda pregunta fue: “¿Sabías que tu esposa estaba organizando la protesta que está aquí afuera?”. Y la tercera: “Tú eres el organizador de la huelga de hambre y de labor aquí adentro?”. Él dijo que no iba a contestar nada y que quería que lo lleven a su celda. Lo tomaron literalmente y lo han encerrado en su celda por no sé cuántas horas. Entonces desde ese momento, desde este viernes, ya sabía que él estaba en peligro porque mi nombre, mi apellido estaba por todos lados. El sábado, cuando lo fui a visitar, no lo bajaron a mi esposo, bajaron a todos los detenidos para la hora de visita. no lo bajaron a mi esposo hasta el último, hasta antes que me tuvieran que preguntar y hacer las preguntas de por qué yo estoy mintiendo, por qué yo estoy llamando a prensa para decir que hay gusanos en la comida, “que no les damos atención médica, que somos abusadores” y no sé qué. Yo le dije que no es mentira. El domingo, en una llamada grabada y monitoreada por Delaney Hall e Inmigración, han dicho y yo escuché: “Liberación, liberación. Martín Soto. Liberación. Liberación. Afuera, afuera”. Yo no lo creí, pero a la misma vez quería creerlo. Quería tener fe que ellos iban a liberarlo. Pero yo hablé con Jenny y con muchas otras personas que me estaban apoyando, que no dejen que una camioneta salga de aquí. Que no la dejen. Ellos empezaron a bloquear toda la entrada y la salida cuando vieron la camioneta. Yo lo vi a mi esposo secuestrado, y ese es el término apropiado, lo han secuestrado porque lo han cambiado a su ropa regular y después lo han cambiado de nuevo a su ropa de detenido. Yo lo he visto desde la rampa, desde adentro, he visto que dos agentes lo han agarrado de sus pies y sus manos y lo tiraron en la camioneta. Yo le he visto, yo fui testigo de eso. Estas personas son inhumanas. Los tratan como peor que animales. Me sentí tan débil. No sé ni qué palabras podía sentir en ese momento. Cuando yo salí, yo estaba deteniendo ese carro. Yo me puse en frente de la camioneta y todos me estaban tratando de sacar de allí porque yo estaba esperando que me choquen, que me choquen. Si quieren salir con mi esposo que me choquen. Pero todos me estaban tratando de proteger. Yo haría lo que sea por mi esposo.

Después, cuando lo devolvieron adentro, le han sacado sus esposas y lo han tirado a un cuarto. Durante muchas horas, el congresista Rob Menéndez estaba allí dentro, que le estaban negando su entrada al edificio. Le negaron a un congresista cuando legalmente él tiene el derecho de entrar. Él solo quería saber que él estaba bien y que estaba en el centro. Más tarde en la noche, cuando eran las 2:00 a.m. al lunes, ICE ha hecho una escena muy grande para que lo puedan sacar a él. Estaban haciendo distracciones con los primeros tres carros, que salgan, que revisen, que no sé qué. El último carro era donde estaba mi esposo. Hay videos por todas redes sociales donde pasó que ese último carro, el gris, salió pero destrozando y corriendo. Ese era el último carro. Mi esposo vio a todas las personas allí apoyando a mi esposo, tratando de no dejar que salga el carro. Vieron que los agentes de ICE empezaron a [rociar con gas pimienta] a todas las personas, o sea, hicieron tanto daño. Él vio todo eso y era solo una distracción para sacarlo en el último carro. Eso era un secuestro y encima le están dando cargos de que él asaltó a los oficiales de ICE. Él perdió 30 libras en cuatro meses. Él es incapaz, y estaba esposado. Una persona esposada, que es muy flaca, ¿cómo puede asaltar a varios oficiales de ICE? Eso fue injusto. Yo no sé los cargos criminales que ahorita está teniendo. Todavía no sé todo. Me voy a asesorar con muchos abogados, muchas organizaciones. Voy a tratar de ver qué es lo que yo puedo hacer, pero la página de mi GoFundMe es para que me puedan apoyar si necesito atención médica, porque estoy cuatro meses embarazada, ya voy para mi quinto; si por A o B el abogado que nos cobra diga que él tiene estos cargos o por si A o B él necesita fianza, no se sabe qué cosas.

AMY GOODMAN: Usted tiene una niña de cuatro años y un niño de un año. Ahora está en su tercer embarazo. ¿Cómo ha reaccionado la niña de cuatro años? ¿Entiende lo que le pasó a su papá?

GABRIELA SOTO: Ella solo entiende que su papá está trabajando. Ella no sabe lo que está pasando. Ella a cada rato dice: “Mi papá, mi papá. Quiero a mi papá. Extraño a mi papá. Tráeme a mi papá. Mamá, papá”. O sea, ya quiere que le traiga a su papá. Pero yo no le puedo hacer ninguna promesa porque yo no sé como esos agentes están haciendo todos los procesos. Yo no sé nada de esto. Yo recién empecé a conocer de lo que ellos son capaces este fin de semana. Son inhumanos, son personas que no tienen corazón, pero dentro de mí yo sé que estas personas son buenas. Yo sé que, dentro de mi corazón, yo sé que ellos no les quieren hacer daño, pero es su trabajo, me imagino, no sé. Yo quiero pensarlo mejor, pero a la misma vez es injusto lo que están haciendo, porque yo no puedo creer que personas, un grupo grande de personas puedan ser tan crueles y no tener corazones por esas personas. Yo no puedo imaginarme eso, pero eso es lo que ellos pintan. Pero yo quiero pensar lo positivo, pero a la misma vez es bien difícil creer que ellos puedan ser buenas personas porque tratan horrible a las personas. Han atacado a congresistas, han atacado a senadores. Es increíble al extremo que llegan para sacar a una persona, hacer una distracción, solo para sacar a una persona, para hacerle daño a personas. Mi esposo, cuando lo he visto en el Centro de Detención Elizabeth, estaba con marcas en sus muñecas, rojas, moradas, negras en su brazo. Lo han esposado por sus pies. Yo lo he visto. Es algo injusto lo que está pasando en este país.

Por eso mismo yo quería empezar esa protesta y por eso mismo tenía a Eyes on ICE, Cosecha y todas las organizaciones que están juntos con Eyes on ICE para cerrar estos centros de detenciones y para liberar a estas personas inocentes. Más del 95% de las personas no tienen antecedentes criminales. Hay una niña que se llama Adriana Zumba, que a los días después de cumplir 18 años la arrestaron. Ella debe estar en su graduación, en su promoción, ella debe estar estudiando, debe estar en la escuela, pero está en un centro de detención. Habían chicas que estaban embarazadas y que han perdido sus hijos. Hay ancianos que son de la tercera edad que tienen más de 60, 70, 75 años, que deben estar retirados, deben estar ya en sus casas, relajándose, pero están en un centro. Hay personas que tienen más de 20 años en este país, que se han dedicado a este país más de 20 años y están adentro. Hay personas que tienen su tarjeta verde, su residencia, y están adentro. Hay personas que tienen atenciones médicas urgentes y no se las dan. Y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) dice que esta es la mejor situación que podemos darle a un inmigrante. Eso es totalmente mentira.

JUAN GONZÁLEZ: Quiero traer a la conversación a Li Adorno, del Movimiento Cosecha. Li, bienvenido a Democracy Now! ¿Puede hablar de este centro de detención? Es el más grande del área metropolitana de Nueva York y ha estado operando durante más de un año. ¿Cuántos incidentes han ocurrido en esa instalación según lo que sabe?

LI ADORNO: Hola buenas tardes. Y bueno, este centro de detención ya lleva un poquito más del año y sí, hemos venido escuchando de diferentes historias, de diferentes casos donde las familias están reportando de que las condiciones son muy muy difíciles, les hacen la vida imposible para tratar de removerlos lo más pronto posible. De hecho, en este año que ha pasado hemos tenido la primera muerte adentro del centro de detención y donde no se dijo mucha explicación de cómo llegaron al momento donde el señor perdió la vida. el señor Jean Wilson Brutus, de 40 años. Sabemos que nosotros, los que estamos apoyando a la comunidad, estuvimos afuera esa noche cuando escuchamos por los radios que tenía un incidente en uno de los cuartos y después en corto también escuchamos que ya habían pedido la ambulancia. Llegó la ambulancia y trató de entrar, pero como ellos no tienen buen manejo de cómo salen los carros, hubo un momento donde no pudo entrar la ambulancia a tiempo o con prisa. Y esa noche vimos que sacaron a un cuerpo, lo metieron en la ambulancia y no explicaron nada, ni siquiera le dijeron a la familia que tuvieron que llevarlo al hospital. La familia se enteró muchísimo más después de que en realidad había fallecido. Y nosotros estamos demandando más transparencia desde entonces y desde mucho más atrás.

Desafortunadamente ahorita estamos llegando en un momento donde hay más de 300 personas que están diciendo historias similares acerca de las condiciones y están emprendiendo esta huelga de hambre y esta huelga de labor, pero también nos están dando a saber de que esto se trata de algo más, más allá de las condiciones. Nos han dicho que en realidad todos adentro quieren estar en libertad, que no se trata tanto de estar cómodos, sino de poder regresar afuera a vivir su vida, ¿verdad? Estas personas que están detenidas ahorita mismo y que están haciendo la huelga de hambre, pues todas tienen familias, todas tenían trabajo, todas tenían una vida y responsabilidades que pues ahora porque están detenidos no pueden acceder a eso.

JUAN GONZÁLEZ: Hable de la respuesta de figuras políticas como la gobernadora de Nueva Jersey, el senador Andy Kim y el representante Menéndez. ¿Ha tenido esto algún tipo de impacto en el funcionamiento de este centro?

LI ADORNO: Lo que hemos visto estos días que nos ha dado a entender lo que está pasando allá en frente de Delaney Hall, hemos visto que diferentes figuras políticas han tratado de entrar. Menéndez estuvo toda la noche por varias horas, bueno, toda la noche. También hemos visto que Andy Kim sí ha llegado a entrar a tratar de conocer la situación. Ha habido momentos donde no los han dejado entrar. Esas son figuras que tienen el derecho de poder ir a ver qué es lo que está pasando, pero ICE les está negando la entrada. Como vimos, también ayer llegó la gobernadora, que es una de las demandas que ahorita tienen las personas que están haciendo la huelga, que querían que la gobernadora pudiera ir a visitarlos y hablar con ellos para que se dieran cuenta de que todas estas cosas están pasando y no son mentira, ya que el DHS ha dicho que nada está pasando, básicamente que todo está normal, pero pues en realidad y como se ha visto ya al nivel nacional y al nivel internacional, hay mucha resistencia en Nueva Jersey contra esto. Estamos todos unidos, no queremos ver más operaciones de enforzamiento en nuestro estado. Esto viene claro no solamente de los lados políticos como acabamos de mencionar, pero también, obvio, de las organizaciones y, más importante, de las diferentes comunidades de Nueva Jersey que están llegando a Newark, a Delaney Hall, de diferentes lugares como de Sussex, del condado de Cumberland, del condado de Ocean, del condado de Atlantic, diferentes condados por todo el estado estamos resistiendo contra el abuso de parte de la migra.

AMY GOODMAN: ¿Puede hablar de lo ocurrido con algunas personas encarceladas ahí, como Jean Wilson Brutus, un haitiano de 41 años que murió?

LI ADORNO: Sí. Podemos hablar acerca del caso de Jean Wilson Brutus, que él perdió la vida en el proceso de que él estaba entrando a Delaney Hall. Él solamente estuvo ahí, en total, menos de un día. Lo estaban poniendo en la unidad cuando nosotros teníamos voluntarios afuera de Delaney Hall, nosotros escuchamos esa noche por los radios que decían que tenían un incidente ahí en una de las salas. En breve también después escuchamos que ya venía la ambulancia, pudimos ver la ambulancia llegar y pues sacaron un cuerpo, pero nunca mencionaron qué fue lo que pasó, nunca se les dio seguimiento e incluso también a la familia no le informaron, sino que múltiples días después. Es algo que para nosotros nos alarmó bastante porque pues se está tratando de la pérdida de vida y ellos no pudieron tener la valentía de asumir la responsabilidad que tienen de cuidar a las personas que están adentro. Y desafortunadamente estamos viendo que no solamente pasó ese instante, pero que ahora estamos en una situación donde no se les ha dado acceso a visitación, no se les ha dado acceso a veces a comunicación. Así que nosotros queremos hacer un esfuerzo para asegurarnos de que no los están castigando, de que no los están reprimiendo por tener parte en activismo, de decir sus verdades también. Lamentablemente ahorita están detenidos, pero eso no significa que no tienen los derechos a la expresión de libertad y también a poder tomar parte en el activismo.

AMY GOODMAN: Y Gabriela, ¿cree que la prensa está cubriendo esto de forma adecuada? Dicen que ustedes exigen mejores condiciones, pero están exigiendo más que eso, ¿cierto? Esta es una huelga laboral y de hambre por la libertad de personas encarceladas injustamente.

GABRIELA SOTO: Sí. Entonces no estamos pidiendo las demandas para mejores condiciones. Estamos pidiendo las demandas para la liberación de todos los detenidos y para que se cierre ese centro. Mi motivo de cerrar ese centro no es para quitarles el trabajo a esas personas, es para que ese centro cierre porque es injusto lo que están haciendo con esas personas. Las demandas también era para que la verdadera Mikie Sherrill venga y puedan decirle, que ella pueda ver todo el daño que están haciendo, para que ella misma pueda ver qué son estas personas, que son inocentes. Pero la demanda es en forma completa, liberación, esa es la demanda. Y vamos a cumplir con su palabra y vamos a seguir apoyándolos hasta que todos ellos estén libres.

AMY GOODMAN: Quería pregúntale, Li Adorno, sobre a qué se refería Mikie Sherrill en ese video que acabamos de ver, en donde ella dice que una empresa privada, con fines de lucro, no debería estar envuelta en la detención masiva, pero también habló de Roxbury, en donde el Departamento de Seguridad Nacional, bajo la entonces secretaria Kristi Noem, compró un enorme depósito por más de 120 millones de dólares.
LI ADORNO: Sí. Es muy alarmante, dado que todas las instituciones privadas la última meta que tienen es cómo poder hacer muchísimo dinero. Y en esa mentalidad no tienen centrado qué es lo que pasa en las personas. Lo que tenemos en nuestras manos es una situación donde la compañía Geo Group está haciendo muchísimo dinero de nuestros propios taxes. Ellos quieren abrir un tercer centro de detención en Roxbury, que es aún más grande que el centro de detención de Delaney Hall. Y eso es un problema porque crea mucha necesidad de apoyo legal. En New Jersey hay muchos casos que ahorita están buscando diferente apoyo y se está viendo que no solamente no están encontrando abogados que tengan capacidad de tomar nuevos casos, pero que también las personas que sí tienen capacidad de tomar más casos están cobrando muchísimo más. Y eso sería un problema porque el nuevo centro de detención es aún más grande que Delaney Hall, que significa que más personas van a estar en esa posición de necesidad.

AMY GOODMAN: Respecto a la huelga laboral, Gabriela, para que la gente entienda la situación, esta es una corporación privada con fines de lucro. ¿Cuánto se les paga a los presos por trabajar?

GABRIELA SOTO: Les están pagando un dólar cincuenta por un día total de trabajo. Por día. Por todo un día de trabajo. Eso ya es abuso, económicamente, físicamente, emocionalmente. Eso ya es un abuso, porque eso no es ni el sueldo mínimo, no es ni la mitad del sueldo mínimo. Eso ya es un abuso para todos. Eso es como una burla, es una burla.

AMY GOODMAN: No es ni una décima parte del salario mínimo, ni siquiera una vigésima parte.

GABRIELA SOTO: Eso es una burla, porque ellos tienen que usar sus propias cosas para limpiar, para cocinar, para hacer las cosas. Ellos compran en su economato cepillos de dientes, cosas para limpieza, usan sus guantes. O sea, no les dan las cosas apropiadas para que ellos hagan el trabajo y encima ellos tienen que comprar ellos mismos para que tengan las cosas adecuadas para que puedan limpiar o hacer cualquier trabajo.

AMY GOODMAN: Para terminar, ¿tiene miedo? Hemos visto lo ocurrido con LaMonica McIver, la congresista de Nueva Jersey, o con Ras Baraka, el alcalde de Newark, Nueva Jersey, donde está el Delaney Hall. Él fue arrestado y ahora han retirado los cargos en su contra, pero LaMonica McIver, la congresista, sigue imputada. ¿Cómo se siente usted, Gabriela, con sus dos hijos pequeños y embarazada de un tercero?

GABRIELA SOTO: Yo tengo mucho miedo porque ICE es capaz de lo que sea. No podemos confiar en las palabras de ICE. No podemos confiar en nada de lo que es Seguridad Nacional. Yo tengo miedo por esa precisa razón que una congresista embarazada tiene cargos federales por varios años. Varios cargos, y ella no hizo nada. Se trató de defender nada más. Es increíble el extremo que llegan a hacerle daño a la gente, a congresistas, alcaldes. ¿Qué más pueden hacer? Yo tengo miedo por mis hijos, por mí, por mi bebé que estoy esperando. Tengo miedo por mi esposo. Yo tengo miedo por todo esto. Pero solo porque tengo miedo no significa que voy a dejar de luchar por la liberación de estas personas, porque estas personas son inocentes. Si yo no tuviera documentos, sí tendría un poquito de miedo. Pero yo me puse en frente de la camioneta en la que estaban trasladando a mi esposo, embarazada, y me puse en frente de la camioneta y les estaba diciendo: “Si lo quieren sacar a mi esposo, que me choquen”. Yo estoy dispuesta a hacer lo que sea por mi esposo. Mi esposo, he estado con él diez años, lo conozco, diez años, el extremo y las cosas y todo lo que yo sería capaz por mi esposo y mi familia, incluyendo a mis padres, no solo a mis hijos, no solo a mi esposo, no solo a mí. La misma valentía, la misma fuerza que tengo para cuidar y proteger a mis seres queridos lo voy a transferir para estos detenidos en Delaney Hall, yo les hice la promesa que los voy a liberar y lo voy a cumplir porque tengo el apoyo de millones de personas, de muchas organizaciones, tengo el apoyo de todos y no vamos a parar, vamos a luchar por la liberación de todos esos detenidos allí adentro.

AMY GOODMAN: Quiero darles las gracias a ambos por estar en nuestro programa. Gabriela Soto, esposa de Martín Soto, que ha estado detenido en Delaney Hall desde febrero, y fue transferido el fin de semana del Día de los Caídos a otro centro de detención de inmigrantes en Elizabeth, Nueva Jersey, debido al activismo de Gabriela, quien ha ayudado a organizar una huelga laboral y de hambre en Delaney. Gabriela está embarazada de cuatro meses de su tercer hijo. Y Li Adorno es activista y miembro del Movimiento Cosecha.

Esto es Democracy Now! Para ver nuestra entrevista en inglés, visite democracynow.org. Soy Amy Goodman con Juan González.

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