
Analizamos el creciente boicot que se está promoviendo contra Citizens Bank como parte de una campaña para presionar a esta corporación para que deje de invertir en CoreCivic y GEO Group, dos de las empresas privadas más grandes que administran cárceles del ICE. En Boston, una coalición interreligiosa conformada por decenas de organizaciones de diferentes credos decidió retirar un millón de dólares de su cuenta en el Citizens Bank, estimada en 14 millones, por considerar que la institución no ha abordado adecuadamente sus preocupaciones sobre el financiamiento de prisiones privadas. La coalición amenaza con seguir retirando sus fondos de este banco hasta que se cumplan sus demandas.
En el mismo sentido, la cineasta Julie Cohen y el periodista Paul Barrett, que están casados entre sí, escribieron recientemente un artículo de opinión en el que explican su decisión de cerrar su cuenta en el Citizens Bank por la complicidad que tiene con Delaney Hall y otras cárceles del ICE.
“Durante más de doce años, Citizens Bank ha gestionado y ayudado a obtener financiamiento para GEO Group y CoreCivic por un monto cercano a los 2.000 millones de dólares”, dice Barrett, exreportero del periódico The Wall Street Journal y de la revista Bloomberg Businessweek. “Sin ese dinero, estas empresas literalmente no podrían funcionar”.
“Básicamente, la idea es usar nuestro poder económico colectivo para denunciar a quienes están siendo cómplices” del sistema de detención de inmigrantes de Estados Unidos, añade Cohen. “Mucho de lo que está sucediendo en estos centros de detención del ICE está fuera de la ley porque […] se trata de vecinos inmigrantes que, en su mayoría, no han cometido ningún delito más allá de sus infracciones migratorias y están detenidos allí sin acceso al debido proceso”.
Para ver la entrevista completa en inglés, haga clic aquí.






