Fernando Garcia: En la frontera con México se va a definir si EE.UU. va a tener una sociedad militarizada

Original en Español21 de noviembre de 2018
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El 14 de noviembre el secretario de Defensa de EE.UU., Jim Mattis, viajó a McAllen, Texas, para visitar a las tropas desplegadas por el presidente Trump en el área. Casi 6.000 soldados en servicio activo están en este momento estacionados en Texas, California y Arizona, luego de los crecientes ataques de Trump contra la caravana de migrantes centroamericanos que se dirige hacia la frontera de EE.UU. y México. Esto ocurre mientras expedientes judiciales muestran que todavía hay 171 menores separados de sus familias y que se encuentran bajo custodia de EE.UU., más de cuatro meses después de que un juez le ordenara al Gobierno de Trump reunir a todas las familias que fueron separadas en la frontera. Hablamos con Fernando García, director y fundador de la Red Fronteriza por los Derechos Humanos, un grupo de defensa de los inmigrantes con sede en El Paso, Texas.

Transcripción
Esta transcripción es un borrador que puede estar sujeto a cambios.

AMY GOODMAN: Hoy vamos a la frontera entre EEUU y México. El 14 de noviembre el secretario de Defensa de EE.UU., Jim Mattis, viajó a McAllen, Texas, para visitar a las tropas desplegadas por el presidente Trump en el área. Casi 6.000 soldados en servicio activo están en este momento estacionados en Texas, California y Arizona, luego de los crecientes ataques de Trump contra la caravana de migrantes centroamericanos que se dirige hacia la frontera de EE.UU. y México.

El portal de noticias The Daily Beast informa que el Servicio de Inmigración mantiene en este momento encarcelados a 44.000 refugiados, un récord histórico. El Congreso le otorgó fondos al Servicio de Inmigración para que mantuviera retenidas a sólo unas 40.000 personas. El servicio de Inmigración y el Departamento de Seguridad Nacional no han respondido a las solicitudes para explicar de dónde proviene el dinero adicional para detener a los otros 4.000 refugiados. La cifra de 44.000 personas detenidas supera el récord del año pasado alcanzado bajo el gobierno de Trump.

El periódico Washington Post informa que el presidente Trump está a punto de despedir a la secretaría de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, quien estuvo bajo el escrutinio público hace unos meses por la política de separación de familias implementada por el gobierno de Trump, cuando legisladores demócratas exigieron su renuncia. Pero esa no es la razón por la que el Trump va a despedirla, ya que ella solo estaba implementando las políticas del presidente.

Esto ocurre mientras expedientes judiciales muestran que todavía hay 171 menores separados de sus familias y que se encuentran bajo custodia de EE.UU., más de cuatro meses después de que un juez le ordenara al Gobierno de Trump reunir a todas las familias que fueron separadas en la frontera de EEUU y México. Hoy nos acompaña Fernando García, director y fundador de la Red Fronteriza por los Derechos Humanos, un grupo de defensa de los inmigrantes con sede en El Paso, Texas.

Cuéntenos lo que está sucediendo en la frontera, quién está organizando la caravana y a que se están enfrentando estos miles de refugiados en su viaje hacia la frontera entre México y Estados Unidos. Creemos que muchos van a quedarse en México.

FERNANDO GARCÍA: La caravana de la que estamos escuchando no es en realidad una sino varias. Hemos visto que los migrantes mismos se han organizado orgánicamente. No hay una sola organización detrás, no hay un único motivo político por el cual se están organizando, sino que están llegando juntos en caravanas para protegerse porque con los números crean más seguridad. La travesía desde Centroamérica hasta la frontera con los Estados Unidos es muy dura, pasan por actos de corrupción y de violencia, y hay mujeres que han sido violadas. Creo que los migrantes iban a venir de todos modos, pero se juntaron para poder tener mayor seguridad. Esa es la realidad. No hay un interés político detrás de la caravana. La gente está huyendo de la violencia que hay allá y de la situación económica. Están buscando una mejor vida y también protección, en este caso de los Estados Unidos. Cuando llegan a la frontera, evidentemente, lo que estamos viendo ahorita es una respuesta racista, antiinmigrante por parte del presidente [Donald] Trump. Esta es la foto de Estados Unidos el día de hoy: soldados defendiendo la frontera de niños migrantes. Esa es la realidad que estamos viviendo en la frontera.

AMY GOODMAN: ¿De dónde viene la gente que participa en la caravana? Muchos vienen desde Honduras. Para Estados Unidos, se trata de un asunto bipartidista. Hillary Clinton era la secretaria de Estado en 2009 y ella apoyó el golpe de Estado en Honduras. Luego en este país se celebraron unas elecciones en 2017, el Gobierno de Trump apoyó al actual presidente Juan Orlando Hernández, muchos alegaron que este Gobierno era ilegítimo y miles protestaron en las calles. ¿Cuáles son las condiciones de vida que están llevando a la gente a salir de ese país?

FERNANDO GARCÍA: Tenemos dos situaciones importantes en las cuales Estados Unidos es responsable de lo que pasa en Centroamérica. Una de ellas es el apoyo a dictadores y la política en sí de Estados Unidos en Centroamérica, especialmente la política económica, que no ha ayudado a que estos países se desarrollen. La gente no tiene una vida digna, no tiene vivienda, no tiene acceso a la salud, a un salario justo. La gente está migrando por esa razón, y Estados Unidos es responsable también de ello. La segunda es que sí es cierto que hay mucha violencia, hay pandillas, hay “gangs” [en Centroamérica], pero las armas con las que se están matando son armas que vienen de Estados Unidos. Estados Unidos no está haciendo nada para mejorar el nivel de vida de los hondureños y los centroamericanos o para detener el flujo de armas hacia allá. Entonces, le estamos dando una solución policial a algo que tiene que ver más con cuestiones de economía, con cuestiones sociales. Esto no lo vamos a resolver ni con muros, ni con soldados. Evidentemente, necesitamos un tipo de ¨Plan Marshall¨ para Centroamérica con el cual podamos ayudar a que estos países se desarrollen si realmente no queremos que vengan los migrantes para acá.

AMY GOODMAN: En EE.UU. tenemos un nuevo Congreso que por primera vez contará con más de cien mujeres electas. Dos de ellas serán las primeras mujeres musulmanas, otras dos, las primeras mujeres nativas americanas, mientras otras dos serán las primeras mujeres latinas de Texas elegidas como representantes en el Congreso. ¿Cómo está cambiando el panorama electoral en Texas?

FERNANDO GARCÍA: En estas elecciones, pasaron dos cosas importantes en Texas. La primera es que hubo un récord de votantes, especialmente de votantes hispanos y latinos. En El Paso, específicamente, superamos cuatro veces a las elecciones de 2014 [en niveles de participación]. Entonces, el miedo que tenía nuestra comunidad latina se ha transformado también ya en poder político. Esa es algo definitivo. Por eso ahorita tenemos a Verónica Escobar de El Paso, a Silvia García de Houston como las dos latinas que representan Texas. Eso es histórico, no hay precedentes. La otra cosa que también sucede en Texas tiene que ver con la carrera de Beto O’Rourke. Nos decían antes que para que un demócrata ganara en Texas, tenía que ser un demócrata conservador, casi republicano. Bueno, resulta que tuvimos a alguien como Beto, con una política liberal, a favor de los migrantes, progresista, que casi gana la elección. Perdió por tres puntos, algo sin precedentes en un estado tan conservador como Texas. Entonces, algo se está cocinando. Están cambiando las relaciones políticas en Texas, la demografía está cambiando y los latinos van a ser importantes en las siguientes dos elecciones. Creo que estamos viendo ya un cambio significativo, especialmente en Texas.

AMY GOODMAN: Durante la mañana del día de las elecciones, en El Paso, la ciudad natal de Beto O’Rourke y de Sylvia Escobar, el Gobierno de Estados Unidos anunció repentinamente que la Patrulla Fronteriza iba a realizar un ejercicio de control de multitudes cerca del paso fronterizo, pero mucha gente protestó calificándolo como un intento de supresión del voto. ¿En qué consiste un ejercicio de control de multitudes y por qué tuvieron que suspenderlo?

FERNANDO GARCÍA: Lo que quisieron hacer el día de las elecciones tenía dos propósitos. El primero, causar temor y miedo y aumentar la idea de que había una invasión sucediendo, lo cual no es cierto. Acabo de regresar de la Ciudad de México, y lo que vi ahí es niños y familias huyendo de la pobreza y buscando refugio. No hay criminales. La segunda parte, lo que nosotros vimos, es que querían hacer este ejercicio el día de las elecciones claramente con la intención de suprimir el voto, especialmente el voto latino. Hubo mucha presión de parte de nuestras comunidades para que suspendieran el ejercicio. Lo suspendieron, pero lo volvieron a hacer unos días después. Es decir, siguieron haciendo este espectáculo. Creo que es importante decir que el presidente Donald Trump está utilizando el Ejército y a la Patrulla Fronteriza para sus fines políticos. Es muy desafortunado, es muy vergonzoso y quizás hasta ilegal que estén utilizando el Ejército y la Patrulla Fronteriza para avanzar una agenda tan racista y tan antiinmigrante.

AMY GOODMAN: El presidente Trump ha enviado miles de soldados estadounidenses a la frontera y se espera que pronto lleguen más. ¿Cómo afecta eso a la gente en frontera, tanto los ejercicios militares como la militarización de la población civil?, ¿podría eso fomentar un aumento de las milicias?

FERNANDO GARCÍA: A nosotros nos preocupan dos cosas centrales. La primera es el despliegue de soldados en activo, no sólo de la Guardia Nacional. Estamos hablando de soldados en activo que no están entrenados para tener relación con la población civil, no conocen la ley migratoria, no saben cómo aplicar una ley civil. Es preocupante que esos soldados estén en contacto con la población civil. Los soldados están entrenados para ir a hacer una guerra, para disparar. Entonces, hay un riesgo de que algo dramático suceda. Violaciones a derechos constitucionales, violaciones a derechos humanos realmente pueden suceder. Por lo cual estamos muy preocupados y estamos observando. La segunda parte que también vemos es que quieren promover todo este miedo y ese temor, etcétera, que justifica la militarización, pero la militarización no sólo por soldados sino también hemos visto la llegada de milicias como las de Proyecto Minuteman, que ya se están concentrando en el valle de Texas, en Nuevo México, en Arizona para proteger a la patria. De nuevo, estamos hablando de una retórica falsa, pero que sin embargo está levantando los ánimos y que puede terminar en una catástrofe, en personas que pueden quizás hasta morir o ser heridas por este Gobierno. A fin de cuentas, si dejamos que militaricen nuestra frontera, si aceptamos que desplieguen a los soldados aún en contra del Posse Comitatus Act, [la ley federal de Estados Unidos] que prohíbe que se desplieguen estos soldados, pronto veremos esos soldados en las calles de Nueva York, de Los Ángeles o de Chicago. Es muy lamentable que permitamos que se esté militarizando la frontera.

AMY GOODMAN: Escuchemos las palabras del presidente Trump, quien insinuó recientemente que los militares podrían disparar a “quienes lanzaran piedras”.

Bq. DONALD TRUMP: No vamos a tolerarlo. Si quieren lanzarle piedras a nuestro ejército, nuestro ejército responderá. Les dije [a los soldados] que la consideren [a la piedra] como un rifle. Cuando les lancen piedras como les lanzaron al ejército y a la policía de México, les digo, consideren que es un rifle.

AMY GOODMAN: Ese era el presidente Trump diciendo: “Si ellos tiran piedras a nuestros militares, nuestros militares responderán. Les dije que consideraran [a las piedras] como rifles”.

FERNANDO GARCÍA: No, no es comparable. Quienes pueden tirar rocas no son todos los migrantes, quizás son algunas personas, pero tampoco se puede comparar. Cómo vas responder, en caso de que haya una agresión de ese tipo, con fuerza letal. Ya hemos visto que en los últimos ocho años hubo cerca de 40 incidentes con la Patrulla Fronteriza, que se supone que está más entrenada para lidiar con la población civil. Han habido 40 incidentes con el uso de fuerza letal, y muchos de ellos ahorita todavía están en revisión en las cortes. Se empleó fuerza letal contra residentes fronterizos o contra migrantes que cruzan la frontera. Les han disparado, y hay jóvenes que han muerto. Tener soldados que también van a estar armados y que no tienen este entrenamiento y no pueden distinguir quién es el enemigo —porque esa es la pregunta: quién es el enemigo—, puede resultar también en cuestiones tan catastróficas como que maten a más migrantes. Y esto sería originado por las palabras del presidente. Es realmente lamentable y vergonzoso que estemos aceptando que el presidente hable de esa forma sobre el uso del ejército, de la fuerza militar, en contra de migrantes, de madres, de padres, de niños, de jóvenes que están buscando la protección en la frontera.

AMY GOODMAN: Se espera que el Bloque Progresista del Congreso de EEUU alcance cerca de 100 integrantes en enero cuando se establezca el nuevo Congreso. En su más reciente discurso los demócratas de este bloque adoptaron un tono más relajado cuando se les preguntó por la abolición del Servicio de Inmigración, una idea impulsada por numerosos congresistas progresistas meses atrás en el momento de mayor indignación ante la política de Trump de separar a las familias migrantes en la frontera. El codirector del bloque Mark Pocan, quien había presentado un proyecto de ley al respecto, afirmó que la eliminación de la agencia sigue estando en la agenda, pero las prioridades del bloque son la salud, el empleo y “abordar la cultura de corrupción”. Cuéntenos qué piensa sobre esto.

FERNANDO GARCÍA: Me quedé muy sorprendido con el anuncio de la agenda y de las prioridades de los demócratas, especialmente de la parte más progresista los demócratas, porque si algo vimos en estas elecciones fue un rechazo a la política antiinmigrante de Trump, a la retórica que criminaliza al migrante. Fue un rechazo a tener niños en detención. Fue un rechazo al muro fronterizo. Fue un rechazo a desplegar la Guardia Nacional. Esos son los asuntos que le están interesando a nuestra comunidad. Fue un rechazo a deportar a los “soñadores”. Fue un rechazo a tener récords históricos de deportación de migrantes. Entonces, el que no estén diciendo nada los demócratas, que no estén diciendo que van a investigar por qué Trump ha utilizado al ejército políticamente, por qué se ha tomado la decisión de tener a niños encarcelados, cuál es el costo de construir un ridículo muro [en la frontera con México]… el Gobierno tiene que rendir cuentas, y nosotros esperamos todavía que estos representantes tomen acción con respecto a ello. En segundo lugar, creo que también es la oportunidad de ya no sólo estar en la defensiva sino en la ofensiva en términos políticos. Debemos poner en la mesa de nuevo la cuestión de la reforma migratoria. Ese es otro asunto que los demócratas tienen que hacer, es un mandato claro de parte de nuestras comunidades.

AMY GOODMAN: La congresista Pramila Jayapal de Seattle, Washington, dijo en una conferencia de prensa: “Estamos en el proceso de crear una reforma migratoria integral a la que todos los demócratas deberían unirse”. Si usted estuviera redactando esa reforma, ¿qué incluiría?

FERNANDO GARCÍA: Incluiría al menos tres componentes importantes. El primero es que es ya necesario y urgente sacar a los más de 11 o 12 millones de migrantes que viven en las sombras en Estados Unidos. Hay trabajadores, familias que han dado su sudor y su esfuerzo por este país y que no están documentadas. Hay que sacarlos de ahí y hay que ponerlas en un camino a la ciudadanía. Creo que es el primer aspecto que se tiene que hacer. Lo segundo es que tiene que quedar muy claro que para los migrantes que vienen y que necesitamos, nosotros vamos a seguir necesitando migrantes antes y después, hay que establecer programas por los cuales la mayoría de ellos puedan entrar por los puentes internacionales, puedan cruzar de una manera legal y que nadie tenga que cruzar y morirse en el desierto. Se trata de tener una política de flujo migratorio más humana, más abierta, en el sentido de que aceptemos que vamos a necesitar migrantes y que tenemos que darles permisos. Y lo tercero es que se prohíba la detención de niños y de familias como una práctica común en la frontera y en el resto del país. Creo que es importante acabar con la criminalización de los migrantes. Creo que esos tres elementos serían importantes en una reforma migratoria.

AMY GOODMAN: ¿Cuál es la reacción de la gente desde el lado mexicano de la frontera sobre la llegada del nuevo presidente López Obrador en reemplazo de Peña Nieto? ¿En qué consiste el acuerdo que el presidente Trump ha hecho al reemplazar el Tratado de Libre Comercio por el convenio entre Estados Unidos, México y Canadá?

FERNANDO GARCÍA: No sabemos todavía específicamente qué es lo que va a hacer López Obrador porque todavía no asume sino hasta el primero de diciembre. Creo que él ha dicho que quiere ayudar a que los centroamericanos tengan algunos permisos de trabajo en México. Creo que eso es positivo. Sin embargo, hay cosas que todavía me preocupan como qué fue lo que negoció el Gobierno mexicano, este viejo Gobierno, y el nuevo Gobierno para que se implemente un nuevo Tratado de Libre Comercio. Cuáles fueron las condiciones que Estados Unidos, que Trump, le puso a México en cuestiones migratorias. A mí me preocupa que se vaya a utilizar a México para hacer el trabajo sucio de la política migratoria de los Estados Unidos. Lo que quiero decir es que quizás contener a los migrantes en México y no dejarlos llegar a la frontera sea parte de las condiciones del nuevo Tratado de Libre Comercio. Realmente no lo sabemos. Nosotros esperamos que el nuevo Gobierno tenga una actitud más progresista, que proteja los derechos humanos de los migrantes y también que no haga el trabajo sucio del Gobierno de los Estados Unidos en términos de detención y deportación de migrantes.

AMY GOODMAN: ¿Ve alguna diferencia entre Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador?

FERNANDO GARCÍA: Sí, veo una diferencia, pero en apariencia. Todavía no sabemos cuál va a ser la política de López Obrador, pero ha dicho que va a ayudar a que esos migrantes tengan trabajo en México, lo cual me resulta muy difícil de pensar porque incluso los mexicanos no tienen trabajo en México. Entonces, creo que hay que esperar un poquito más. No podemos adelantarnos. Creo que sí está diciendo que va a haber una política más amigable hacia los mexicanos [por parte de Estados Unidos], pero lo que me preocupa es cuáles las condiciones que Estados Unidos le va a imponer al nuevo Gobierno mexicano para seguir con la relación comercial y para hacer un acuerdo migratorio, en cuanto a las condiciones de Estados Unidos a México para deportar migrantes.

AMY GOODMAN: Estamos hablando con Fernando García, director y fundador de la Red Fronteriza por los Derechos Humanos en El Paso. Cuenténos sobre los niños, ya que la historia de separación de familias no ha terminado y más de 170 menores aún continúan separados de sus familias. Está el centro de detención de Tornillo y otros que funcionan como cárceles. ¿Qué está pasando con estos menores?

FERNANDO GARCÍA: En primer lugar, creo que hay una mentira o una percepción falsa de que ya terminó la crisis de los niños. Eso no es cierto, no es verdad. El presidente dice que firmó una orden para reunificar a todos los migrantes, pero esa orden no se ha cumplido. Tenemos cientos de niños que todavía no se han vuelto a reunir con sus padres. ¿Por qué? Porque sus padres fueron deportados y los niños quedaron de este lado o porque sus padres están en cárceles procesados criminalmente. Entonces, no sabemos cómo va a ser el proceso de reunificación. Sin embargo, pese a esa orden ejecutiva, el presidente ha hecho todavía un doble esfuerzo para mantener a más niños detenidos. Tenemos un centro de detención que se llama Tornillo que está cerca de El Paso que ya se expandió para tener hasta 4.000 niños detenidos. Hoy en día tiene más de 2.000 detenidos. Se trata de niños que han sido traídos de diferentes partes del país a ese centro que está en El Paso, y eso es lo que me preocupa. Nosotros tenemos 20 años de trabajo en la frontera, y cuando traes a alguien del interior a la frontera, a un centro de detención en la frontera, es porque lo vas a deportar. Entonces, lo que podemos estar viendo, lo que puede estar pasando, es la antesala de una deportación masiva de niños. Y eso nos preocupa bastante.

AMY GOODMAN: ¿Qué le hace tener esperanza en este momento?

FERNANDO GARCÍA: Creo que a la esperanza la encuentro en dos partes. La primera, es la resistencia que se está generando desde nuestra comunidad, no sólo la latina sino también el resto de las comunidades minoritarias en Estados Unidos. Estados Unidos descubrió en el verano que teníamos niños en jaulas, en cárceles, y dijo que eso era algo antiestadounidense. La gente salió y apoyó que se sacara a esos niños de las cárceles. Creo que eso fue positivo, pero ha sido la organización de las comunidades migrantes, de las comunidades fronterizas, lo que nos está dando la esperanza. La organización del voto latino que ha sido tan importante en estas elecciones, eso es lo que nos da esperanza. Pero también me da esperanza el hecho de que la historia de Estados Unidos va a prevalecer al final de cuentas y al final del día. La frontera México-Estados Unidos es la nueva Isla Ellis. Esto quiere decir que allí es donde se va a definir el futuro de Estados Unidos y qué tipo de sociedad vamos a tener. Vamos a tener una sociedad que militariza, que encarcela niños, que deporta trabajadores migrantes que necesitamos, que separa familias; o vamos a tener una sociedad que acepta que somos diversos, que acepta que los inmigrantes son una suma a nuestra sociedad. Creo que eso lo que está en discusión ahorita. Entonces, la frontera se convertirá en la nueva isla Ellis, como la de aquí en Nueva York hace 100 años, porque los migrantes que vienen tienen las mismas aspiraciones de entrar a este país y tener una vida digna.

AMY GOODMAN: Después de la masacre en la sinagoga de Pittsburgh, – el asesinato de once judíos mientras realizaban los rezos del sábado– no se ha hablado mucho sobre el hecho de que el tirador usaba las redes sociales para atacar a HIAS, una organización judía que ha ayudado a millones de refugiados durante más de un siglo, particularmente en Estados Unidos, y que se está concentrando ahora en dar apoyo a los migrantes en la frontera, organizando Shabats para refugiados en todo el país, incluso en el mismo edificio donde ocurrió la masacre de Pittsburgh. El tirador atacó a los inmigrantes llamándolos invasores, usando las mismas palabras de Trump, hablando de la inmigración como una invasión. Háblenos sobre el vínculo entre el activismo judío y los inmigrantes, en un momento en que los rabinos están preparando una caravana para ir a la frontera, en una especie de peregrinación. ¿De qué se trata eso?

FERNANDO GARCÍA: Si hay alguien que entiende la condición de refugiado y de perseguido es la comunidad judía, precisamente. Y han sido los rabinos judíos quienes han dicho con claridad que los migrantes no son una amenaza, que los migrantes no son criminales. Sin embargo, las palabras de Trump tuvieron una consecuencia, una consecuencia violenta. Él ha sido quien ha generado la violencia, no los migrantes. Trump es quien ha cometido a través de sus palabras actos de violencia que ningún inmigrante, ninguno de los niños que están en la frontera, están cometiendo. Entonces, las palabras tienen consecuencias. Si el presidente Trump está promoviendo un ataque violento contra minorías, especialmente aquellas que se oponen a su visión del mundo, aquellas que dicen que los migrantes y los que vienen en esa caravana tienen que ser bienvenidos y tienen que ser protegidos… es muy lamentable que el presidente esté promoviendo este tipo de retórica, lo ha estado haciendo por los últimos dos, tres años, y creo que estas elecciones intermedias rechazaron ese tipo de retórica. Pero mire lo que ocasionó. Ocasionó que tuviéramos tantas muertes en una sinagoga. ¿Qué esperamos que pueda suceder ahora en la frontera donde vamos a tener soldados, pero también civiles armados de Minuteman y otras milicias promoviendo una visión como la de Trump, que es que el enemigo es aquel que viene buscando un refugio, es el inmigrante que vino huyendo de la pobreza y la violencia? Realmente, esto puede tener consecuencias mortales y de todo esto es responsable una persona, la más vocal de todas, que es Trump, quien está promoviendo tanto odio y tanta violencia en contra de nuestras comunidades.

AMY GOODMAN: Fernando García, quiero agradecerle por estar con nosotros. Fernando García es el director y fundador de la Red Fronteriza por los Derechos Humanos, un grupo de apoyo a inmigrantes en El Paso. Para ver la primera y segunda parte de nuestra conversación con él en inglés, visite Democracynow.org. Soy Amy Goodman. Muchas gracias por acompañarnos.


Transcripción: Pamela Subizar. Edición: Igor Moreno Unanua y Democracy Now! en Español.

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