El asesinato de Fred Hampton: Nuevos documentos revelan la participación del director del FBI J. Edgar Hoover

Reportaje01 de febrero de 2021

Documentos encontrados recientemente revelan información novedosa sobre el papel del FBI en el asesinato del líder de las Panteras Negras Fred Hampton, de 21 años de edad, el 4 de diciembre de 1969. Ese día, la policía de Chicago ingresó al departamento de Hampton y le disparó cuando este se encontraba en la cama. En el mismo allanamiento también fue asesinado Mark Clark, otro líder de las Panteras Negras. En un principio, las autoridades afirmaron que los Panteras Negras habían abierto fuego contra la policía, que había ido al lugar para entregar una orden de allanamiento en busca de armas. Pero luego aparecieron pruebas que dan cuenta de una versión muy diferente de los hechos: existió una conspiración entre el FBI, la Oficina del Fiscal de Estado del Condado de Cook y la policía de Chicago para asesinar a Fred Hampton. Los memorandos e informes del FBI obtenidos por el historiador y escritor Aaron Leonard muestran que altos funcionarios de ese organismo tuvieron un papel clave en la planificación del allanamiento y el posterior encubrimiento. “Esto fue aprobado en el más alto nivel”, dice el abogado Jeff Haas. También hablamos con el abogado Flint Taylor. Ambos forman parte del estudio jurídico People’s Law Office y fueron los principales abogados del emblemático juicio de derechos civiles por la muerte de Fred Hampton y Mark Clark.

Transcripción
Esta transcripción es un borrador que puede estar sujeto a cambios.

AMY GOODMAN: Esto es Democracy Now! democracynow.org, el informativo de la cuarentena. Soy Amy Goodman, con Juan González.

Ahora que comienza el Mes de la Historia Negra, miramos al pasado, al asesinato del líder de los Panteras Negras, Fred Hampton, en Chicago hace 51 años y analizamos los nuevos documentos que revelan más detalles sobre el papel del FBI en el asesinato del joven revolucionario de 21 años.

Fred Hampton fue asesinado el 4 de diciembre de 1969, cuando la policía de Chicago allanó su apartamento y lo mató a disparos en su propia cama. Otro líder de los Panteras Negras, Mark Clark, también fue asesinado por la policía en esa redada. Las autoridades inicialmente afirmaron que los Panteras Negras habían disparado contra la policía que estaba allí con una orden de registro en busca de armas. Más tarde surgieron pruebas que cuentan una historia muy diferente: El FBI, la Oficina del Fiscal estatal del Condado de Cook y la policía de Chicago conspiraron para asesinar a Fred Hampton.

Ahora varios cientos de páginas de memorandos e informes del FBI, obtenidos por el historiador y escritor Aaron Leonard a través de una solicitud de la Ley de Libertad de Información, prueban cómo el director de la División de Inteligencia Nacional del FBI, William Sullivan, y el director de la Sección sobre Extremismos de la División de Inteligencia Nacional, George Moore, jugaron un papel clave en la planificación de la redada y en el encubrimiento posterior.

Para más información sobre lo que estos documentos cuentan, nos acompaña Flint Taylor y Jeff Haas, miembros fundadores de People’s Law Office de Chicago, y abogados principales en el emblemático caso de derechos civiles de Fred Hampton y Mark Clark. Su nuevo artículo para Truthout se titula “Nuevos documentos sugieren que J. Edgar Hoover estuvo involucrado en el asesinato de Fred Hampton”.

Jeff Haas, comencemos con usted. Ha escrito un libro sobre Fred Hampton. Hable sobre lo que muestran estos nuevos documentos y sobre lo que considera que es la prueba irrefutable del papel directo de Hoover.

JEFF HAAS: Gracias, Amy.

En primer lugar, recordemos que han pasado 51 años desde el incidente y 40 años desde el juicio. Nunca habíamos conseguido estos documentos antes. Pero lo que muestran es que Hoover, Sullivan y Moore estuvieron siguiendo muy de cerca a Roy Mitchell, un agente especial a cargo, en relación [al informante] O’Neal. Y lo estaban felicitando y recompensando desde el momento en que O’Neal le dio la información y el plano de planta al agente especial Mitchell. Estaban felicitando a Mitchell por el trabajo maravilloso que hizo con este informante. Por supuesto, Mitchell consiguió el plano de planta, se lo dio a la policía de Hanrahan, y eso es lo que llevó a la redada. El plano de planta incluso mostraba la cama donde Hampton y Johnson estarían durmiendo.

Por lo tanto, sabíamos mucho de esto. Sabíamos que O’Neal obtuvo un bonus. Nunca supimos que Mitchell también recibió un bonus. Y nunca supimos que Hoover, Sullivan y Moore comenzaron a vigilar esto en noviembre, diez días antes de que ocurriera. Estaban monitoreando exactamente lo que sucedía. Así que fue algo aprobado al más alto nivel. Y durante el juicio, habíamos tratado de relacionar con lo ocurrido a Sullivan, Moore y Hoover, pero el juez no nos lo permitió. Y pensábamos que tal vez incluso John Mitchell y Richard Nixon estuvieron involucrados. No teníamos estos documentos, así que no pudimos probar eso. Esto también muestra que después de la redada, el jefe del FBI en Chicago se reunió con el informante, O’Neal, y lo felicitó, le agradeció su información, la cual condujo al éxito de la redada.

Lo que también es interesante es que, 51 años después, estos documentos todavía tienen partes censuradas. Hay una parte censurada porque un agente del FBI había sido convocado ante un gran jurado, y se le dijo: “Si te preguntan cualquier cosa sobre 'espacio en blanco'”, y ese “espacio en blanco” es el FBI, “abandona el gran jurado e informa a tus superiores”.

Un año después de la redada, el rol del FBI y el programa COINTELPRO no habían sido revelados. Todo tenía que ver con Hanrahan y la policía. Así que nos llevó 13 años descubrir que era COINTELPRO, un programa cuyo objetivo era perturbar, destruir y neutralizar a los Panteras Negras y, específicamente, evitar el surgimiento de un mesías negro, como Fred Hampton, que pudiera unificar y electrizar a las masas. Fue este programa del FBI el que condujo a la obtención del plano de planta y a los 90 disparos y a que Fred Hampton fuera ejecutado en su cama a las 2:30 de la mañana del 4 de diciembre.

JUAN GONZÁLEZ: Jeff, los documentos también parecen indicar que había un plan para encubrir la implicación del FBI en la redada. ¿Podría hablar de ese aspecto de lo que ha descubierto?

JEFF HAAS: Sí. Este fue un gran jurado especial del Estado. Debido a que la comunidad negra estaba muy indignada y había mucha presión social, convocaron un gran jurado especial, donde permitieron que el agente del FBI que habló de la persona que hizo los disparos, pero no permitieron que nadie hablara sobre el plano de planta o sobre el papel del informante, William O’Neal, en la configuración de la redada y el posterior pago de un bonus por ello. Así que, eso se mantuvo en secreto. De hecho, si [activistas] no hubieran irrumpido en la oficina del FBI en la localidad de Media, en Pensilvania, es posible que nunca hubiéramos conocido la existencia de COINTELPRO.

JUAN GONZÁLEZ: Y por qué se ha tardado tanto y todavía hay partes censuradas en algunos de estos documentos… Quiero decir, en el caso del asesinato del presidente Kennedy, ha habido documentos al respecto que se han hecho públicos. Pero en este caso tenemos a un revolucionario de Chicago, y nos ha tomado mucho tiempo tan solo obtener la información sobre lo que realmente sucedió.

JEFF HAAS: Sí. Creo que el encubrimiento continúa, en el hecho de que se ha censurado el contenido de muchos de los documentos, incluyendo la información sobre O’Neal. Así que hay cosas que el FBI aún no ha hecho públicas y que, creemos, evidencian la participación de altos funcionarios. Hay recompensas constantes para el agente especial Roy Mitchell, en relación al éxito de la redada y a cómo el operativo fue crucial para el papel del FBI. Algunos de estos documentos son nuevos. Pero durante el año posterior a los hechos, Roy Mitchell fue felicitado por lo bien que había hecho las cosas con O’Neal y lo importante que era la información que había obtenido. Y continuamente, de manera interna, se calificaba de “éxito” a la redada, mientras que la ocultaban ante el público.

AMY GOODMAN: Quiero incluir a Flint Taylor en la conversación, cofundador de People’s Law Office en Chicago. Usted y Jeff fueron arrestados por protestar lo que en su artículo describieron como “los vergonzosos fallos del juez y la flagrante mala conducta de la defensa”. ¿Puede explicar qué pasó en ese juicio, Flint?

FLINT TAYLOR: Este fue un juicio que duró 18 meses, en el que Jeff y yo, y otros colegas de nuestra oficina, luchamos para hacer públicos estos documentos y para establecer el papel que jugó el FBI. Y nos encontramos ante un juez muy parecido al juez Hoffman en el juicio a los “ocho de Chicago”, que mucha gente recordará. Y el juez estaba empeñado en ir contra nosotros. Era originario de Alabama. Era un racista. Y no nos creía ni nos dejaba presentar pruebas de que el FBI estaba involucrado en el caso. Pero estábamos preparando estas pruebas en conjunto con el comité selecto del Senado, el Comité Church. Así que estábamos revelando estos elementos probatorios tanto en el tribunal como fuera de este, y el juez estaba cada vez más molesto con nosotros.

Y cuando protestábamos por las decisiones injustas que él estaba tomando… nos estaba impidiendo involucrar a Hoover, a John Mitchell y a los otros funcionarios de Washington en el caso. Y no nos estaba permitiendo obtener los documentos que mostraban el pago hecho a O’Neal, el informante. Día tras día estábamos luchando para poder hacer estas cosas. Y cuando protestamos, los dos, en diferentes ocasiones, fuimos acusados de desacato y nos enviaron a la cárcel federal aquí en Chicago.

Pero seguimos luchando. El juez desestimó el caso después de 18 meses de juicio, aunque no lo crean. No dejó que el jurado decidiera sobre el caso. Nosotros apelamos esa decisión y ganamos un fallo notable en el Tribunal de Apelaciones, que defendimos luego ante la Corte Suprema de EE.UU. Y luego de 13 años de litigio y de lucha para conseguir que se revelaran las pruebas, pudimos finalmente obtener uno de los más grandes, sino el más grande, acuerdo por violencia policial, para las familias de Mark Clark y Fred Hampton y los Panteras Negras sobrevivientes. Fue el acuerdo más grande en la historia de los tribunales federales hasta ese momento.

JUAN GONZÁLEZ: Y, Flint, para nuestra audiencia más joven quienes, tal vez, no entienden el papel y la importancia del Partido de los Panteras Negras y, por ejemplo, el hecho de que J. Edgar Hoover se refirió a ellos como la mayor amenaza interna para el Gobierno de EE.UU. Hoover era consciente, para ese entonces, aunque el público se enteró más tarde, de que se habían hecho encuestas, sondeos secretos, que mostraban que más del 25% de los afroestadounidenses en ese entonces apoyaban al Partido de los Panteras Negras. ¿Podría hablar de la importancia de los Panteras Negras?

FLINT TAYLOR: El Partido de los Panteras Negras fue muy significativo. Y quienes lo lideraban también lo fueron. Fred Hampton no era sólo un líder prometedor, era además un líder carismático y dinámico. Los Panteras Negras tenían un programa de diez puntos, que abarcaba toda su plataforma política con todo tipo de programas revolucionarios y socialistas: un programa de desayunos gratuitos, por ejemplo, una clínica médica gratuita, para dar otro ejemplo, así como un periódico que se publicaba cada semana y que hablaba de las atrocidades cometidas por la policía y el Gobierno.

Era en gran medida una organización antimperialista que luchaba contra la guerra en Vietnam, decía que la gente no debía ir a Vietnam, se oponía al encarcelamiento masivo antes de que realmente existiera ese término, y también fue muy fuerte en la lucha por establecer coaliciones entre negros, hispanos —como los Young Lords, por supuesto, Juan sabe de eso— y otras organizaciones revolucionarias y radicales. Y esta es otra razón por la que Hoover temía tanto a los Panteras Negras, porque estaban uniendo a todo tipo de grupos radicales y revolucionarios contra la guerra en Vietnam. Eso era una gran amenaza para el Gobierno en ese momento, por lo cual, avalados por el programa COINTELPRO, que estaba centrado en destruir el Partido de los Panteras Negras, persiguieron a Fred Hampton y a los Panteras Negras, porque estaban teniendo mucho éxito aquí en Chicago.

AMY GOODMAN: Muchas gracias por acompañarnos, Flint Taylor y Jeff Haas, miembros fundadores de People’s Law Office de Chicago y abogados principales en el emblemático caso de derechos civiles de Fred Hampton y Mark Clark. Enlazaremos a su nuevo artículo en Truthout, “Nuevos documentos sugieren que J. Edgar Hoover estuvo involucrado en el asesinato de Fred Hampton”.

A continuación, seguimos analizando el asesinato del líder de los Panteras Negras, Fred Hampton, en Chicago hace 51 años, según la mirada que nos ofrece un nuevo y notable largometraje que se estrena hoy en el Festival de Cine de Sundance. La película se llama “Judas y el Mesías Negro”. Hablaremos con su director, Shaka King. Quédense con nosotros.


Traducido y editado por Igor Moreno Unanua e Iván Hincapié.

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