“Imperialismo sin máscara”: el historiador Alexander Aviña analiza cómo Trump está usando la doctrina Monroe para justificar un control de EE.UU. sobre Latinoamérica

Original en Español07 de enero de 2026
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Nos adentramos más en el análisis de la “doctrina Donroe” del Gobierno de Trump, que actualiza la doctrina Monroe al plantear un endurecimiento del control estadounidense sobre el continente americano en el marco del debilitamiento de su hegemonía global como potencia y las divisiones internas que existen en coalición gobernante MAGA. “Como ha sucedido en el pasado, cuando Estados Unidos se enfrenta a resistencias o derrotas en otras partes del mundo, regresa 'a casa', el hemisferio occidental, y usa a América Latina como laboratorio del imperialismo, como se ha hecho casi desde la fundación de Estados Unidos”, explica Alexander Aviña, profesor adjunto de Historia Latinoamericana en la Universidad Estatal de Arizona. “Esto es parte de la larga historia de intervencionismo constante de Estados Unidos en la región como forma de evitar, y de no permitir, que América Latina reivindique su soberanía y autodeterminación”.

Transcripción
Esta transcripción es un borrador que puede estar sujeto a cambios.

AMY GOODMAN: Esto es Democracy Now! Democracynow.org. El informe de guerra y paz. Soy Amy Goodman.

Pasamos a analizar cómo el ataque militar del Gobierno de Trump contra Venezuela afectará a América Latina, donde el golpe de Estado contra el presidente Maduro ha reavivado los ecos históricos de décadas de intervención estadounidense en la región.

El Departamento de Estado de EE.UU. publicó un mensaje que decía: “Este es nuestro hemisferio, por lo que el presidente Trump no permitirá amenazas a nuestra seguridad”. El comentario fue publicado luego de que Trump hiciera declaraciones en donde citó la doctrina Monroe, un credo promulgado por el presidente de Estados Unidos James Monroe, en 1823, que ha sido invocado repetidamente por presidentes estadounidenses para justificar intervenciones políticas y militares en América Latina y el Caribe durante gran parte de los siglos XX y XXI. Esto es lo que dijo Trump el sábado.

DONALD TRUMP: “La doctrina Monroe es muy importante, pero la hemos ignorado por mucho, mucho tiempo. Ahora la llaman 'el documento Donroe'. No lo sé. Es la doctrina Monroe. De alguna manera la habíamos olvidado. Era muy importante, pero la ignoramos. No lo haremos más bajo nuestra nueva estrategia de seguridad nacional, el dominio estadounidense en el hemisferio occidental nunca volverá a ser cuestionado”.

AMY GOODMAN: Los gobiernos de izquierda de toda América Latina han condenado rápidamente el ataque militar estadounidense contra Venezuela y el arresto de Maduro. El presidente colombiano Gustavo Petro dijo el lunes que, y cito, “tomará las armas” por su país si fuera necesario, en respuesta a las amenazas de Trump contra Colombia. Petro también dijo a Trump en un comunicado “venga a buscarme. Aquí lo espero”, ya que Trump se ha dirigido específicamente a Petro, alegando sin pruebas que Petro está involucrado en el tráfico de cocaína. Trump también ha amenazado con una acción militar contra Cuba y México.
Esta es la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum.

CLAUDIA SHEINBAUM: “La posición de México frente a cualquier forma de intervención es firme, clara e histórica. A raíz de los hechos recientes en Venezuela, donde el gobierno de Estados Unidos llevó a cabo una intervención directa que derivó en la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, así como en la pérdida de vidas humanas, México reafirma un principio que no es nuevo y que no admite ambigüedades. Rechazamos de manera categórica la intervención en los asuntos internos de otros países.

La historia de América Latina es clara y contundente, la intervención nunca ha traído democracia, nunca ha generado bienestar, ni estabilidad duradera. Solo los pueblos pueden construir su propio futuro, decidir su camino, ejercer soberanía sobre sus recursos naturales y definir libremente su forma de gobierno. Nuestra posición está claramente consagrada en la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos.”

AMY GOODMAN: Esa era la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum.

Para más información, vamos a Phoenix, Arizona, donde nos acompaña Alexander Aviña, profesor asociado de historia latinoamericana en la Universidad Estatal de Arizona, quien ha investigado y escrito ampliamente sobre el capitalismo, la guerra contra las drogas respaldada por Estados Unidos y la violencia estatal. Es autor de un galardonado libro “Specters of Revolution: Peasant Guerrilla in the Cold War Mexican Countryside” (Los espectros de la revolución: la guerrilla campesina en el campo mexicano durante la Guerra Fría).

Profesor Aviña, muchas gracias por acompañarnos. Primero responda al ataque de Estados Unidos contra Venezuela y al secuestro del presidente y su esposa.

ALEXANDER AVIÑA: Buenos días, Amy. Bueno, mi respuesta es de gran sorpresa. Yo no pensaba, yo no creía que Estados Unidos iba literalmente a invadir al país con fuerzas especiales, yo me imaginaba que el bloqueo del país de Venezuela iba a seguir. Yo me imaginaba que era un caso… Un caso terrible sería un bombardeo desde el aire, pero este secuestro del presidente de Venezuela es una gran sorpresa. Pero también, como historiador, sabemos que esto es parte de una larga historia imperialista de Estados Unidos en contra de Latinoamérica. Aquí el tema son dos: uno, la larga historia imperialista de Estados Unidos en la región, donde este país ve el control sobre Latinoamérica como algo invaluable para la, entre comillas, la seguridad nacional de los Estados Unidos. El otro tema que tengo en mente también es cómo Estados Unidos históricamente ha visto la soberanía latinoamericana como un obstáculo, un peligro o una amenaza hacia la política estadounidense sobre la región. Entonces, es lo que estamos viendo ahorita en Venezuela.

Pero, para recalcar, esto es parte de una larga historia de intervención estadounidense en la región. Y parece que estamos regresando a una época anterior, los principios del siglo XX, donde los Estados Unidos asertaba su poder sobre la región a través de la intervención militar, del 1900 hasta 1934, y ocurrieron más de 30 invasiones estadounidenses a través de la región, usando principalmente la Marina. Entonces, parece que estamos regresando a ese período, pero falta mucho qué ver.

AMY GOODMAN: ¿Puede hablar de lo que el propio Donald Trump denomina “la doctrina Donroe”? En qué se basa esta doctrina. Denos una lección de historia. Usted es historiador. Está acostumbrado a enseñar quién era el presidente Monroe y en qué consistía esta política que se puso en marcha en la década de 1820.

ALEXANDER AVIÑA: Bueno, lo que me estás pidiendo, Amy, es peligroso. Te voy a dar como dos horas de lectura sobre esta historia de la doctrina Monroe. Trump está haciendo referencia a la doctrina Monroe, una doctrina, no es ley. Es una doctrina promulgada por el presidente James Monroe a principios del siglo XIX dentro del contexto de las luchas de independencia de Latinoamérica en contra del imperio español. En ese entonces, el presidente James asertaba que las Américas deben ser para los americanos, o sea, los “americanos” definidos así ampliamente dentro de toda la región. Inicialmente los líderes independentistas de Latinoamérica vieron esta doctrina en una forma positiva, porque parecía que los Estados Unidos iban a ayudarlos en contra de los españoles en su lucha por la independencia. Pero alguien como Simón Bolívar, rápidamente, unos años después de la promulgación de la doctrina, se dio cuenta y había visto que los Estados Unidos tenía en mente un futuro más imperialista. Entonces esta [es la] doctrina que aserta ahora Donald Trump para justificar un control imperialista estadounidense sobre toda la región de Latinoamérica y el Caribe.

El segundo momento histórico importante que debemos enfatizar es que durante la presidencia de Theodore Roosevelt, cuando él incluye un adéndum a la doctrina Monroe, que en inglés se refiere al “Roosevelt Corollary” (el corolario Roosevelt), donde dice que Estados Unidos tiene una responsabilidad policiaca para mantener estabilidad y orden a través de la región. Entonces, no nada más es suficiente que Estados Unidos aserte que todas las Américas es su zona de influencia, su zona de control y posesión, pero luego llega Roosevelt y dice que, además de eso, para mantener esa estabilidad y orden, Estados Unidos debe asumir un rol policíaco a través de toda la región. Entonces, combinamos esas dos cosas para entender lo que Trump hoy en día está llamando “la doctrina Donroe”. Pero como todo lo que hace Donald Trump, falta un poco de coherencia ideológica, falta un poco de disciplina retórica e ideológica. Entonces no sabemos en qué manera va a seguir adelante después del secuestro de Nicolás Maduro, porque ya hemos visto que muchos de sus asesores, miembros del Partido Republicano están diciendo que esto no fue un cambio de régimen, que eso no fue una invasión. Pero, obviamente Trump y otros de sus asesores, especialmente gente como Marco Rubio, están diciendo y están asertando que lo que están haciendo es [restablecer] la doctrina de Monroe sobre todas las Américas.

Entonces, es un momento muy peligroso para el Caribe, para Latinoamérica. Y ya han hecho amenazas en contra de otros países soberanos como Colombia, como Cuba, especialmente contra México. Entonces, estamos en un momento muy incierto, donde valdría la pena para los líderes latinoamericanos pensar en cómo unificarse para poder resistir un poco este movimiento de Trump.

AMY GOODMAN: Quiero que escuchemos a Stephen Miller, el jefe adjunto de Gabinete de la Casa Blanca y asesor de Seguridad Nacional, conocido por sus posturas severas contra la inmigración, hablando en CNN.

STEPHEN MILLER: Por definición, nosotros estamos a cargo, porque tenemos tropas estadounidenses estacionadas a las afueras del país. Nosotros dictamos los términos y las condiciones. Tenemos un embargo total sobre todo su petróleo y su capacidad comercial. Así que si ellos quieren comerciar, necesitan nuestro permiso, si quieren gestionar su economía, necesitan nuestro permiso. Así que Estados Unidos está a cargo. Estados Unidos está dirigiendo el país durante este período de transición.

AMY GOODMAN: Ese era Stephen Miller, repitiendo lo que Trump ha dicho de que ahora Estados Unidos está a cargo de Venezuela. Si quieren tomar alguna decisión, tienen que consultarlo con Estados Unidos. Hable sobre la importancia de esto y también sobre las amenazas directas de Trump al presidente Petro de Colombia. En un fuerte intercambio, Petro respondió con un mensaje de 700 palabras en X diciendo que está listo para tomar las armas para defender a Colombia.

Y luego, por supuesto, está Marco Rubio, el Secretario de Estado, conocido por su singular enfoque en Cuba, de donde proviene su familia, quien en la conferencia de prensa del sábado, después de que Trump anunciara el asalto a Venezuela y el arresto del presidente venezolano, advirtió que Cuba debería cuidarse.

ALEXANDER AVIÑA: Yo he escrito y yo pienso que, desde el principio de esta administración, Cuba ha sido el premio para el contingente floridiano del gabinete de Donald Trump. Y esa fue la primera indicación de que íbamos a regresar a un ejercicio imperialista estadounidense más directo, sin máscara. Y lo estamos viendo en práctica. Y para mí es muy significativo que tantos de los asesores más cercanos a Donald Trump son de la Florida, son formados en esa cultura política que ha sido nutrida por décadas por exiliados latinoamericanos de derecha, con perspectivas revanchistas, que perdieron procesos revolucionarios y políticos en su país, se fueron a la Florida y han formado ahí una cultura política muy fuerte, anticomunista, fuerte derecha, revanchista y ahorita ven este momento como su oportunidad para retomar sus países. Y Marco Rubio es el representativo de este modo de pensar. Y por eso pienso que Venezuela no va a ser la última batalla o lo último que hace Donald Trump y su gente en Latinoamérica. Ya tienen lista, ya tienen una lista que quieren cumplir.

Regresando a Stephen… Déjeme mencionar esto: los imperialistas estadounidenses, en general, por varias décadas, han mostrado una habilidad sutil para esconder o manejar su geopolítica imperialista en la región. Ahí Trump y su gente marcan una gran diferencia, donde no se preocupan por justificar usando discursos de derecho internacional o usando discursos de promoción de la democracia. Lo que vimos en esa entrevista con Stephen Miller es una aserción de poder puro, o sea, “esta región pertenece a los Estados Unidos, nosotros vamos a ejercer control unilateral sobre todos los países de las Américas. Nadie nos puede parar y lo vamos a hacer”. Entonces, en eso podemos agradecerles a Trump y a su gente, que son muy directos y muy honestos cuando se trata del plan imperialista sobre Latinoamérica. No son sutiles, no están tratando de legitimar esto usando discursos que hemos visto con otros presidentes estadounidenses desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

Y para mí Miller es muy clave y, según ciertos reportes, Miller va a ser el encargado sobre el caso de Venezuela, desafortunadamente, porque Marco Rubio está ocupado con otros proyectos, me imagino Greenland, me imagino Cuba, Colombia tal vez, México. Pero, para mí, Miller es clave, porque él es lo que junta la política doméstica de Trump con la política exterior hacia Latinoamérica, porque él está enfocado, obsesionado con el tema de inmigración, legal o ilegal, a él no le importa, porque lo que él ha demandado y está poniendo en práctica es una campaña de limpieza étnica en este país y ahora parece que quiere seguir esa campaña a otras partes de las Américas. Entonces él es la clave para entender las conexiones muy íntimas entre la política doméstica trumpista, que está basada en los ataques a las comunidades inmigrantes, con estos ataques imperialistas que violan la soberanía de diferentes países latinoamericanos como en Venezuela.

AMY GOODMAN: ¿Puede hablar de la respuesta de los diferentes países de América Latina al ataque estadounidense contra Venezuela y al hecho de que, según el presidente Trump, Estados Unidos está a cargo de ese país? Acabamos de escuchar a la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum. Por supuesto, el presidente argentino, Milei, visitó recientemente a Trump, quien supuestamente le prometió 20.000 millones de dólares; Milei apoyó inmediatamente el ataque a Venezuela. Lula, el presidente de Brasil, condenó los ataques. Hable sobre América Latina en su conjunto.

ALEXANDER AVIÑA: Hay una gran falta de unidad latinoamericana para enfrentarse efectivamente en contra de esta amenaza estadounidense. Hemos visto respuestas individuales muy fuertes, principalmente Gustavo Petro de Colombia, respuestas de Cuba, de la presidenta Sheinbaum en México. Pero lo que hace falta es una unidad regional para poder enfrentarse a los Estados Unidos. Y yo no me refiero obviamente en una confrontación militar, yo me refiero a una forma de resistencia diplomática o política, porque históricamente es la única manera en como esta región, Latinoamérica, ha podido por lo menos detener o cambiar los planes de Estados Unidos.

Pero ese ha sido históricamente el desafío latinoamericano. O sea, es posible formar una organización transnacional, internacionalista, para poder ponerle frente a los Estados Unidos. Y ese desafío, para regresar a Simón Bolívar, es un proyecto que él trabajó en el siglo XIX y hemos visto varios intentos. Y es lo que falta ahorita, ahorita es una región dividida, tenemos presidentes de derecha muy aliados a los Estados Unidos, como Javier Milei, que recibió miles de millones de dólares de Estados Unidos que le ayudó a ganar las elecciones recientes de Argentina; vemos lo que ha pasado recientemente en Chile con la victoria electoral de un hijo de un nazi, Kast; el verdadero narco presidente de la región, Daniel Noboa de Ecuador, también. Entonces, vemos una región muy dividida y eso solamente le va a ayudar a los Estados Unidos. Entonces, lo que falta urgentemente es un movimiento desde abajo en toda la región, aliado con presidentes en Latinoamérica que fundamentalmente siguen creyendo en este concepto de soberanía, un concepto que ha sido muy poderoso, que ha sido desarrollado y nutrido por intelectuales y líderes políticos de Latinoamérica a través de la historia, pero que parece que para ciertos líderes de Latinoamérica en este momento no es muy importante, lo que es más importante es ser aliados de Trump. Entonces, esto solamente le ayuda a Estados Unidos, esto va a ayudar al proyecto regional de Trump y sus asesores. Pero lo que hace falta es esa unidad. Pero como he dicho, para recalcar, ese siempre ha sido el desafío histórico de esta región. O se unen como región o se dividen, siguen sus caminos individualistas y, como consecuencia, dejan que la influencia de Estados Unidos pueda entrar en la región y mantenerse.

AMY GOODMAN: ¿Cree que Cuba está seriamente en riesgo en este momento? Alrededor del 40% de su petróleo ha provenido de Venezuela, pero eso se ha visto reducido con toda la presión sobre el Gobierno venezolano. México a veces ha superado ese suministro de petróleo para Cuba, pero con Estados Unidos tan enfocado en la caída del Gobierno cubano, ¿qué cree que sucederá allí?

ALEXANDER AVIÑA: Sí, es una situación muy seria. Cuba ha sufrido décadas de bloqueo económico de los Estados Unidos y en los últimos diez… más o menos diez años, con la aplicación de sanciones de una manera más intensa, donde han tenido un impacto negativo muy serio y muy amplio. Y una de las pocas fuentes de ayuda que había recibido el Gobierno en Cuba era el petróleo de Venezuela, a través de programas del Caribe que habían sido fundados hace décadas por el presidente Hugo Chávez. Entonces, hemos visto problemas de electricidad en Cuba, problemas de alimentos; la situación en Cuba es muy seria, principalmente por la guerra económica que los Estados Unidos han lanzado contra esa isla por décadas y que se ha vuelto más fuerte y más intensa en los últimos años. Entonces sí, hemos visto este último fin de semana que Marco Rubio, Donald Trump, creo que Lindsay Graham, varios personajes de este movimiento trumpista han advertido directamente al liderazgo político de Cuba, diciéndoles que se alisten porque va a pasar algo. Y para alguien como Marco Rubio, este ha sido su plan, este ha sido el plan de gran parte de esta comunidad cubana exiliada principalmente en el sur de la Florida. Le han echado la culpa a Cuba por muchas décadas. Cada problema que exista en Latinoamérica, Cuba de alguna manera es responsable por fomentar inestabilidad y desorden en la región.

Entonces, ahorita yo pienso que gente como Marco Rubio ven que es un momento de oportunidad para finalmente iniciar un cambio de régimen en la isla. Y lo que los potencialmente los puede detener, aparte de la resistencia de los cubanos, del pueblo cubano y su lucha de muchas décadas por asertar y proteger su soberanía y su proyecto político, son las contradicciones internas dentro del proyecto trumpista, porque también supuestamente dicen que no están a favor de cambios de régimen. Entonces hay una ala dentro de esta coalición política que tal vez puede jugar un rol político que pueda detener un poco los planes de gente como Michael Waltz o Marco Rubio, que abiertamente han dicho que quieren iniciar un cambio de régimen en Cuba.

AMY GOODMAN: Finalmente, ¿ve lo que sucedió en Venezuela como parte de una larga historia de intervencionismo estadounidense en América Latina desde, por ejemplo, 1954, con el derrocamiento de Jacobo Árbenz en Guatemala mientras intentaba implementar una reforma agraria, en un golpe de Estado que benefició a la United Fruit. John Foster Dulles era el entonces Secretario de Estado de Estados Unidos y también había sido el abogado corporativo de United Fruit. Y luego en 1973, la época de Nixon, Kissinger y la empresa ITT, que apoyaron a las fuerzas de Pinochet en el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 contra Salvador Allende, el líder chileno elegido democráticamente que murió en el palacio. Y, por supuesto, el apoyo de Estados Unidos a los militares y paramilitares en El Salvador durante los años 80 que dejó decenas de miles de personas muertas. Hable de eso y también de qué diferencias y similitudes ve con lo que está diciendo Estados Unidos ahora sobre tomar el control de Venezuela.

ALEXANDER AVIÑA: Sí, es otro episodio trágico dentro de esta larga historia del imperialismo estadounidense en Latinoamérica. Los métodos en este caso a lo mejor son un poco diferentes, el uso de fuerzas especiales, el secuestro de Nicolás Maduro y su esposa. Eso nos hace recordar lo que hicieron contra Manuel Noriega en Panamá en 1989 o el secuestro de Jean-Bertrand Aristide a mediados de la década de los 2000. Para mí, lo que fundamentalmente surge dentro de esta historia es una pregunta. Y la pregunta es: ¿Por qué la soberanía o el intento de practicar autodeterminación por países latinoamericanos provoca este tipo de reacción imperialista de los Estados Unidos? O sea, ¿por qué esta región no tiene el derecho a la paz, como cantó el célebre cantante Víctor Jara de Chile en la década de los setentas? ¿Por qué este concepto y la práctica de este concepto de soberanía representa una amenaza, un peligro a los diseños de los Estados Unidos. Y aquí es donde, buscando respuestas a estas preguntas, nos lleva al nexo entre intereses privados capitalistas dentro de Estados Unidos, que se alinean muy bien con la geopolítica imperialista del Gobierno e históricamente han trabajado juntos para desarrollar y ampliar e implementar el poder estadounidense a través de la región.

Entonces, lo que acabamos de ver en Venezuela es, para recalcar, un episodio trágico que forma parte de esta larga historia. Y también, lo que nos muestra esta larga historia son dos cosas más: uno, que no importa que algún líder latinoamericano, sea demócrata o no, que haya tomado poder a través de una revolución o un proceso electoral democrático, o sea un villano, eso no importa porque los Estados Unidos ha intervenido y ha atacado a líderes, sean santos o sean villanos, no importa, lo que importa es que Estados Unidos se siente que es el amo de esta región y que este imperio va a tener el poder de determinar la vida de esta región.

La otra cosa que quería recalcar es que, históricamente, cada vez que Estados Unidos ha ejercido su imperialismo de una manera muy directa, sin máscaras ideológicas para justificar ese tipo de imperialismo, hay una reacción en Latinoamérica, usualmente una reacción antiimperialista, y es lo que falta ver en este momento, ¿va a haber una reacción antiimperialista en la región que resalta este concepto de soberanía, que protege este concepto de soberanía? O la otra opción es seguir el camino de títeres y de lambebotas como Javier Milei en Argentina o Daniel Noboa en Ecuador. Entonces,esta historia no ha terminado, sigue vigente y sigue vigente en Venezuela. Hay mucha desinformación y lo que hemos visto en Venezuela hasta este punto es que las calles han estado llenas de gente venezolana que están peleando y están luchando y están resaltando que para ellos el concepto de soberanía sigue con una importancia muy grande para ellos.

AMY GOODMAN: Alexander Aviña, muchas gracias por estar con nosotros, Profesor Asociado de historia latinoamericana en la Universidad Estatal de Arizona, quien ha investigado y escrito extensamente sobre el capitalismo, la llamada “guerra contra las drogas” respaldada por Estados Unidos y la violencia estatal. Para ver nuestra entrevista en inglés, visite democracynow.org. Soy Amy Goodman. Gracias por acompañarnos.

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