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Trabajador de ayuda humanitaria critica “la guerra implacable” en Yemen respaldada por EE.UU. que está provocando una amenaza de hambruna

Reportaje15 de marzo de 2017

La ONU advirtió que el mundo está enfrentando la peor crisis humanitaria desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Casi veinte millones de personas corren riesgo de hambre en Nigeria, Somalia, Sudán del Sur y Yemen. El mes pasado, la ONU declaró una hambruna en partes de Sudán del Sur. A principios de esta semana, los funcionarios de ayuda humanitaria dijeron que se encuentran en una carrera contra el tiempo para evitar una hambruna provocada por la guerra y el bloqueo liderados por Arabia Saudita y apoyados por EE.UU. Casi diecinueve millones de personas en Yemen, dos tercios del total de la población, necesitan ayuda y más de siete millones enfrentan el hambre.
Para saber más de este tema hablamos con Joel Charny, director de la delegación en EE.UU. del Consejo Noruego de Refugiados.

Transcripción
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AMY GOODMAN: Naciones Unidas ha advertido que el mundo se enfrenta a su mayor crisis humanitaria desde el final de la Segunda Guerra Mundial, con cerca de 20 millones de personas en riesgo de muerte por hambruna en Nigeria, Somalia, Sudán del Sur y Yemen. El jefe de Ayuda Humanitaria de la ONU, Stephen O’Brien, comunicó al Consejo de Seguridad de la ONU que para antes de julio son necesarios 4.400 millones de dólares si se quiere evitar una hambruna.

STEPHEN O’BRIEN: Nos encontramos en un momento crítico de nuestra historia. Ya a comienzos de año, nos enfrentamos a la mayor crisis humanitaria desde la formación de las Naciones Unidas. Actualmente, más de 20 millones de personas de cuatro países se entrentan a la inanición y la hambruna. Sin esfuerzos mundiales comunes y coordinados, la gente simplemente morirá de hambre. Estos cuatro países tienen algo en común: conflictos. Esto quiere decir que nosotros, ustedes, tenemos la posibilidad de evitar y poner fin a más miseria y sufrimiento. La ONU y sus socios están listos para ofrecer su apoyo, pero necesitamos acceso y fondos para poder hacer más. Todo se podría evitar. Es posible evitar esta crisis, evitar estas hambrunas, evitar estas inminentes catástrofes humanas.

AMY GOODMAN: El mes pasado, la ONU declaró que partes de Sudán del Sur estaban afectadas por la hambruna, pero O’Brien afirma que la mayor crisis se está dando en Yemen. A principios de esta semana funcionarios de asistencia humanitaria comunicaron que están luchando contrarreloj para evitar una hambruna provocada por una guerra y un bloqueo respaldados por Estados Unidos y liderados por Arabia Saudí. Casi 19 millones de personas en Yemen, dos tercios de la población total, se encuentran en necesidad de ayuda, y más de 7 millones se enfrentan a la inanición, con un aumento de 3 millones desde el mes de enero. La directora ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos dijo que su organismo contaba con alimentos almacenamiento para tan solo tres meses y que los funcionarios solamente eran capaces de proporcionar a yemeníes hambrientos alrededor de un tercio de las raciones que necesitan. Todo esto surge mientras el gobierno Trump intenta recortar miles de millones de dólares en fondos para las Naciones Unidas. Para hablar más sobre esta crisis, nos acompaña Joel Charny, director de la delegación estadounidense del Consejo Noruego para los Refugiados. Joel, muchas gracias por estar con nosotros. ¿Podría hablar sobre esta crisis humanitaria, la peor desde la Segunda Guerra Mundial?

JOEL CHARNY: Bueno, Stephen O’Brien lo describió muy bien. Se está dando en cuatro países debido a los conflictos, a excepción de un caso, Somalia, donde hay una sequía, que también está impulsando la miseria. Pero en Yemen, Somalia, Sudán del Sur y el norte de Nigeria millones de personas se encuentran al borde de la hambruna, en gran parte debido a la interrupción en la producción de alimentos, la incapacidad de los organismos de ayuda para entrar a los países, y simplemente los conflictos continuados, que están haciendo la vida imposible para millones de personas.

AMY GOODMAN: Comencemos con Yemen, Joel. Y no olvidemos la imagen del presidente Trump sentándose ayer junto al líder saudí en la Casa Blanca. Respecto a la guerra que está teniendo lugar en Yemen y el bombardeo saudí, que está siendo respaldado por Estados Unidos, ¿puede usted hablar de los efectos que esto ha tenido en la población?

JOEL CHARNY: Se trata de una guerra implacable, con violaciones al derecho internacional humanitario por parte de los saudíes y de la coalición de que forman parte, así como por los hutíes que están resistiendo el asalto saudí. Desde el comienzo de los bombardeos, —y recuerdo muy vivamente cuándo comenzaron estos—, en el espacio de un par de semanas, los almacenes y edificios de oficinas de tres o cuatro organizaciones no gubernamentales trabajando en Yemen se vieron afectadas por los bombardeos saudíes. Lo que ha ocurrido es que Yemen importa el 90% de sus alimentos, incluso en temporadas normales, por lo que esto no se trata tanto de una interrupción en la producción de alimentos, sino en una interrupción del comercio causada por el bombardeo, debido al bloqueo, debido al desplazamiento del banco nacional desde Saná a Aden. Y si juntamos todo eso, lo que se está creando es simplemente una situación insostenible en un país que depende completamente de la importación de alimentos para su supervivencia.

AMY GOODMAN: El lunes, el Programa Mundial de Alimentos comunicó que se encuentran en una carrera contrarreloj para evitar una hambruna en Yemen. Escuchemos al director ejecutivo de dicha organización, Ertharin Cousin, que acaba de regresar de Yemen.

ERTHARIN COUSIN: Actualmente, dentro del país tenemos alimentos almacenados para alrededor de tres meses. También tenemos comida en camino vía marítima. Pero no tenemos sustento suficiente para socorrer el apoyo necesario y asegurar que podamos evitar una hambruna. Lo que hemos hecho es tomar las cantidades limitadas de alimentos que tenemos en el país y repartirlas en la medida de lo posible, lo que significa que hemos estado dando un 35% de raciones la mayoría de los meses. Tenemos que conseguir llegar al 100% de raciones.

AMY GOODMAN: EE.UU. proporcionan armas para la campaña de Arabia Saudita, la campaña bélica en Yemen. Los ataques aéreos han aumentado. ¿Qué opina usted que debe suceder para poder salvar a la gente de Yemen llegados a este punto?

JOEL CHARNY: Llegados a este punto, realmente la única solución es que los participantes del conflicto lleguen a algún tipo de acuerdo: los saudíes y sus aliados, y los hutíes. En el último año, en los pasados 18 meses, varias veces hemos estado cerca de ver un acuerdo que al menos podría dar lugar a un alto al fuego o poner fin a algunos de los bombardeos implacables que han estado teniendo lugar. Sin embargo, este acuerdo se desintegra siempre. Y se trata de una situación en la que si la guerra continúa, la gente morirá de hambre. Creo que no cabe ninguna duda al respecto. Simplemente tenemos que encontrar la forma de que termine la guerra. En este momento, lo único que hay es una falta completa de esfuerzo diplomático por tratar de resolver esta situación. Y creo, como asistente humanitario en representación del Consejo Noruego para los Refugiados, que podemos hacer lo que se pueda respecto a este conflicto, pero la solución fundamental sería un acuerdo entre las partes que detuviera la guerra y abriera el comercio, que abra los puertos y permita, por lo tanto, que el engranaje de ayuda del Programa Mundial de Alimentos y organizaciones no gubernamentales como el Consejo Noruego para los Refugiados funcione.

AMY GOODMAN: En este caso, no se trata de Estados Unidos interviniendo y tratando de negociar un acuerdo entre otras partes. Se trata de EE.UU. directamente involucrado en provocar este conflicto.

JOEL CHARNY: Y también, Amy, es necesario hacer hincapié en que esto no es algo que comenzó el 20 de enero. Las agencias humanitarias en Washington, mis colegas y yo, hemos venido señalando ya desde el último año del gobierno de Obama que la campaña de bombardeo estaba conduciendo a una situación humanitaria insostenible, y el apoyo de Estados Unidos de esa campaña de bombardeo era extremadamente problemático desde un punto de vista humanitario. Por lo tanto, esto es algo que EE.UU. ha venido accionando durante algún tiempo. Y de nuevo, como ocurre con muchas cosas actualmente, tiene que ser visto dentro del contexto de la guerra o la guerra de poder entre los saudíes e Irán por el control y la supremacía en Oriente Medio. Los hutíes se perciben como un satélite iraní. Muchos rebaten esa idea, pero eso no cambia el hecho de que hay una guerra en curso que parece que nadie es capaz de resolver. Una vez más, no necesariamente tiene que ser por parte de EE.UU. Puede que provenga de la ONU bajo el liderazgo de su nuevo secretario general, António Guterres. Pero necesitamos una iniciativa diplomática en lo que se refiere a Yemen para evitar la hambruna.


Traducido por Carolina Flórez. Editado por Igor Moreno y Democracy Now! en Español.

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